El Tribunal Supremo de Austria resolvió que 14 de las 15 cláusulas sobre recargos las "condiciones generales de transporte" de Ryanair son inválidas, tras una demanda presentada por la asociación de consumidores austríaca VKI, en representación del Ministerio de Asuntos Sociales.
El fallo de 46 páginas, difundido este lunes por la VKI, abre la puerta a que los pasajeros reclamen a la compañía la devolución de los importes abonados.
Según VKI, como no existe prescripción por estos pagos "inválidos", ya que carecen de base legal, se puede solicitar la devolución de lo cobrado en los últimos 30 años.
"Que un vuelo sea de bajo coste no puede significar que, al final, los consumidores tengan que pagar tarifas ocultas y poco transparentes. Quien reserva un vuelo debe saber cuánto cuesta realmente", afirmó la secretaria de Estado de Protección del Consumidor, Ulrike Königsberger-Ludwig, en un comunicado.
Entre los cargos anulados figura la tasa de 55 euros por realizar el check-in en el aeropuerto, así como los recargos por la emisión de la tarjeta de embarque en papel, cambios de nombre, modificaciones de reserva, asientos familiares obligatorios y una tarifa de 25 euros para bebés menores de dos años que viajan sin asiento propio.
En su argumentación, el Tribunal Supremo concluye que muchas de estas cláusulas están redactadas de forma tan confusa que los consumidores no pueden entender con claridad cuándo deben pagar un recargo, cuándo éste deja de aplicarse o en qué circunstancias tendrían derecho a un reembolso.
Los magistrados sostienen en su escrito que las condiciones contractuales incumplen el principio de transparencia exigido por la legislación austríaca de protección al consumidor.
El fallo subraya que varias disposiciones constituyen un auténtico "quebradero de cabeza" para los pasajeros, ya que descifrar qué cláusulas se aplican, a quién y cuándo resulta sumamente complejo.
En particular, cuestionan que ciertos cargos puedan exigirse incluso cuando el motivo que los origina sea responsabilidad de Ryanair, por ejemplo, si el proceso de check-in en internet no puede completarse debido a un fallo técnico de la propia compañía.
El VKI calificó la sentencia como "una fuerte señal a favor de la transparencia" y de "la competencia leal".
