El documento -titulado Revisión de la Energía Mundial- dice que en un momento en el que el mundo afronta amenazas para la seguridad energética, la demanda de energía sigue al alza.
Así, el suministro total de energía (TES, por sus siglas en inglés) aumentó un 1,7 % en 2025, y todas las principales fuentes de energía alcanzaron máximos históricos por segundo año consecutivo.
Europa experimentó un crecimiento del 7 % en energías renovables, mientras que EEUU registró un alza del 28 % en energía solar, frente al 3 % de la eólica, dice el informe del instituto, que es un organismo profesional de ámbito mundial para el sector energético.
La capacidad de almacenamiento en baterías creció un 66 %, lo que refuerza su papel como las tecnologías limpias de más rápida expansión, dice el texto.
Asimismo, el instituto subraya que se registró un crecimiento del 4,8 % en la producción de petróleo en el continente americano, lo que ha contribuido a mitigar los efectos del conflicto en Oriente Medio.
Asia-Pacífico ha sido el principal motor del aumento en el consumo de combustibles fósiles, pero está electrificándose más rápidamente y con un menor consumo de combustibles fósiles per cápita que las economías más avanzadas, añade el texto, elaborado en colaboración con el centro de estudios Ember.
La electricidad cobra cada vez más protagonismo en el sistema energético y ha crecido un 3 %.
El director general de Ember, Aditya Lolla, dijo los datos muestran que el crecimiento del suministro energético mundial "se basa cada vez más en fuentes renovables y eléctricas, impulsado por la lógica económica de la eficiencia y la seguridad".
En un contexto de creciente riesgo geopolítico, la lógica de la seguridad energética está pasando por diversificar el suministro de combustibles y reducir la dependencia por completo.
Las inversiones de capital en tecnologías eléctricas -como la energía solar, las baterías y los vehículos eléctricos- proporcionan energía eficiente, dice el informe.
Por el contrario, el sistema energético actual desperdicia dos tercios de la energía y requiere un suministro continuo a través de cadenas de suministro vulnerables.
