Sánchez: ningún país está inmune contra la corrupción, lo que importa es la respuesta

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París, 29 jun (EFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, subrayó que "ningún país es inmune a la corrupción", pero lo importante ante una de las mayores amenazas para la legitimidad democrática es responder "con determinación, con transparencia y en plena cooperación con el sistema judicial".

En un discurso emitido en línea durante la presentación este lunes de un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la confianza en las instituciones públicas, Sánchez se esforzó en subrayar que en España esa confianza en el Gobierno nacional ha aumentado en seis puntos entre 2023 y 2025, hasta el 43 %, por encima del 40 % de media en los países miembros.

Subrayó que esa evolución es "un progreso alentador", pero aseguró que no lo toman como "un motivo para la autocomplacencia", sino que "nos empuja a seguir mejorando y a ser mejores" porque dijo ser consciente de que "la confianza es muy frágil en todas partes, y España no es una excepción".

Por eso, insistió en que su prioridad es cumplir las promesas, porque la gente cree en las instituciones "cuando cumplen sus funciones" y cuando los servicios públicos responden.

Y de ahí -añadió- que su gobierno se haya centrado en "fortalecer los cimientos del Estado del bienestar" y de los servicios públicos, pero también en reformar la justicia para "mejorar la eficiencia, la seguridad jurídica y el acceso a la justicia".

Pedro Sánchez reconoció que la confianza no se asienta únicamente en la competencia, sino también en la integridad, que "sigue siendo un pilar fundamental de la confianza democrática" porque la corrupción constituye "una de las amenazas más corrosivas de la legitimidad democrática. Debilita la confianza, distorsiona las decisiones públicas y socava la igualdad ante la ley".

El presidente del Gobierno español, que vive bajo la presión de escándalos de corrupción en su entorno que han sido juzgados o están siendo investigados, destacó en que "ningún país es inmune a la corrupción", pero lo que distingue a las democracias es que cuando se detectan se abordan "con determinación, con transparencia y en plena cooperación con el sistema judicial".

A ese respecto, explicó que España "ha reforzado su marco de integridad pública y ha puesto en marcha un plan estatal integral contra la corrupción" que incluye recomendaciones de la OCDE y del organismo especializado contra la corrupción del Consejo de Europa (GRECO).

Sánchez se mostró convencido de que la confianza "hay que ganársela y se gana cada día gracias a la competencia, a la igualdad de trato y a la transparencia".

Sobre ese último punto, insistió en que lejos de aislar las instituciones de las críticas, aceptar la transparencia para que rindan cuentas es una forma de fortalecerlas: "No se trata de pedir confianza, sino de merecerla, porque las instituciones más fuertes no son las que escapan al escrutinio público".

Uno de los puntos que pone en evidencia el informe de la OCDE es que el porcentaje de españoles que se mostraban preocupados por la corrupción en 2025 (38 %) duplicaba con creces la media de los países miembros (18 %) y superaba la de otros países del entorno inmediato como Francia (10 %), Italia (17 %) y Portugal (28 %).

En otra de las intervenciones de presentación del documento, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, puso el acento en que, para generar confianza, la gente necesita sentirse escuchada, y para ello enumeró cuatro prioridades políticas.

Se trata de que los gobiernos mejoren la prestación de sus servicios, con una respuesta más rápida; que den "una voz real" a los ciudadanos, por ejemplo con instancias de consulta pública; que hagan más transparente la toma de decisiones, que deben estar fundamentadas en datos y evidencias; y que se aborde la innovación tecnológica teniendo en cuenta los desafíos de la confianza.