El ministro francés de Economía y Finanzas, Roland Lescure, reconoció este martes que el abandono de ese impuesto nacional que se había establecido el pasado mes de marzo se explica porque el efecto que había provocado es que esos mismos paquetes llegados de China entraban a Francia desde otros países europeos para evitar pagarlo.
"Nos hemos dado cuenta, como se ha visto, de que (el impuesto de dos euros) se puenteaba enormemente, de forma que hemos decidido limitarnos a la tasa europea", señaló Lescure en declaraciones al canal BFMTV.
El ministro, en cualquier caso, hizo hincapié en que fue Francia el que impulsó y consiguió la adopción de ese impuesto europeo, y dijo que se está discutiendo en el seno de la Unión Europea la posibilidad de añadir a los tres euros que se impondrán desde el 1 de julio por los costos de control en las aduanas.
Afirmó que los dos euros de tasa francesa se habían concebido para pagar esos gastos de control, y que si es posible, se adoptará "a nivel europeo".
"Claramente -concluyó- la única forma de luchar de forma eficaz contra los pequeños paquetes es a nivel europeo".
El fracaso del dispositivo puramente francés había quedado en evidencia cuando las Aduanas estimaron a mediados de mayo que la recaudación de ese impuesto era de unos 2,3 millones de euros al mes, cuando en los presupuestos de 2026 se esperaban 400 millones para todo el ejercicio.
Desde su entrada en vigor, los envíos de plataformas chinas como Temu, Shein o AliExpress han dejado de aterrizar en aeropuertos franceses y lo han venido haciendo en países vecinos como Bélgica, desde donde se han estado trasladando por camión a Francia, para ser distribuidos a los clientes allí.
Una de las consecuencias es que el aeropuerto de Vatry, a un centenar de kilómetros al noreste de París, que se dedicaba esencialmente al transporte de mercancías, anunció recortes de más de la mitad de su plantilla.
