Irlanda diseña una presidencia de la UE en torno a la competitividad y el comercio

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Dublín, 30 jun (EFE).- Irlanda asume del 1 de julio al 31 de diciembre la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea (UE) con una agenda centrada en negociar el presupuesto a largo plazo del bloque y en hacer frente a los desafíos de comercio y competitividad bajo las presiones de la reforma energética y los aranceles de EE.UU.

La presidencia irlandesa, que también estará centrada en la seguridad y la reforma de capital, toma el relevo de Chipre al frente del Consejo de la UE, en una función que este país ya ha desempeñado en ocho ocasiones, la última en 2013.

El primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha definido esta presidencia como una oportunidad para reforzar una Europa "más próspera, más segura y fiel a sus valores fundamentales".

Y todo bajo el lema, ha destacado, del antiguo proverbio irlandés 'Ní neart go cur le chéile' ('la unión hace la fuerza').

Dublín, ha reiterado Martin, aspira a impulsar acuerdos clave en un momento marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición energética y digital, y los desafíos derivados de la guerra en Ucrania y los conflictos en Oriente Próximo.

Para ello, la presidencia impulsará la hoja de ruta "Una Europa, Un Mercado", acordada entre el Consejo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, con el objetivo de aumentar la productividad y reforzar la posición global de la economía europea.

Entre las prioridades figura la simplificación normativa para reducir cargas administrativas y acelerar el desarrollo de infraestructuras estratégicas, energías limpias y vivienda asequible.

 Irlanda también promoverá una mayor integración del mercado único, eliminando barreras regulatorias, facilitando la expansión de las empresas dentro del bloque y avanzando en la creación de una auténtica Unión de Ahorro e Inversión que permita canalizar el ahorro europeo hacia proyectos productivos.

La agenda económica incluirá además una política comercial más ambiciosa para diversificar mercados y reforzar las relaciones con socios fiables, así como medidas destinadas a aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro.

La transición energética ocupará igualmente un lugar destacado, con el objetivo de reforzar la seguridad del suministro, acelerar el despliegue de energías limpias y reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles.

La transformación digital constituye otro de los pilares de la presidencia irlandesa, que pretende fortalecer las capacidades europeas en inteligencia artificial y computación en la nube, impulsar la conectividad digital y mejorar la protección de infraestructuras críticas como los cables submarinos de telecomunicaciones.

Dublín organizará una cumbre europea sobre inteligencia artificial centrada en aprovechar las oportunidades de esta tecnología y garantizar una gobernanza digital responsable.

La seguridad será el segundo gran eje de actuación, en un contexto de guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, inestabilidad en Oriente Próximo y la aparición de nuevas amenazas híbridas.

El apoyo a Ucrania será una prioridad permanente, tanto en el ámbito político como financiero y militar, mientras continúan los esfuerzos europeos para presionar a Moscú mediante sanciones.

En paralelo, Irlanda impulsará la nueva Estrategia Europea de Seguridad, los trabajos sobre defensa europea y las iniciativas destinadas a mejorar la movilidad militar, la ciberseguridad y la protección de infraestructuras críticas.

También promoverá una mayor cooperación contra el terrorismo, el crimen organizado, el tráfico de armas y las redes de tráfico de personas, además de avanzar en la aplicación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.

La presidencia defiende asimismo una visión amplia de la seguridad que incluye la protección climática, la seguridad alimentaria, sanitaria y económica.

Por ello, promoverá medidas para acelerar la acción climática, reforzar la economía circular y mejorar la resiliencia frente a futuras crisis.

El tercer gran pilar será la defensa de los valores europeos.

Irlanda subraya que la dignidad humana, la democracia, el Estado de derecho y los derechos fundamentales constituyen la base de la prosperidad y la seguridad de la Unión.

En este contexto, el Gobierno de Micheál Martin reafirma su respaldo a Ucrania y a una paz justa y duradera basada en el respeto al derecho internacional.

La presidencia también reforzará el apoyo al multilateralismo, la cooperación con Naciones Unidas y la promoción de los derechos humanos, la igualdad de género y la protección de las minorías.

Asimismo, impulsará los procesos de ampliación de la Unión, con especial atención a Montenegro, Albania, Moldavia y Ucrania, al considerar que la adhesión de nuevos miembros constituye una inversión estratégica en paz, estabilidad y prosperidad.