El crucero Ruby Princess zarpó el mes pasado de California para un viaje de 20 días.
Según un portavoz de la compañía citado por Los Angeles Times, los pasajeros reportaron síntomas gastrointestinales leves durante un viaje que partió de San Francisco el 12 de junio.
Los pasajeros fueron tratados y no requirieron ser hospitalizados.
Tras su regreso, el barco se sometió a limpieza y desinfección antes de zarpar para su próximo viaje esa misma tarde.
Al menos 102 de los 3.032 pasajeros y 23 de los 1.144 miembros de la tripulación se contagiaron de la enfermedad y reportaron síntomas relacionados al norovirus, de acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) citados por el rotativo.
El norovirus es muy contagioso y es la principal causa de vómitos y diarrea en Estados Unidos, según los CDC.
Cada año se notifican alrededor de 2.500 brotes de norovirus en el país. La mayoría ocurre cuando personas infectadas transmiten el virus a otras mediante contacto directo.
La industria de los cruceros se ha visto sacudida tras los brotes de hantavirus y norovirus detectados este año en barcos de una naviera neerlandesa y otra británica, respectivamente en meses pasados, que obligaron a cientos de pasajeros a someterse a cuarentenas.
