El féretro de Jameneí, cubierto con la bandera iraní, fue trasladado a la mezquita de Mosala, donde altos cargos iraníes y delegaciones de Rusia, China, Irak, Siria, Líbano y Marruecos, entre otros, acudieron a rendir homenaje al que fuera la máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica durante más de 36 años.
Entre las delegaciones extranjeras confirmadas figuran el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif; el presidente de Georgia, Mijaíl Kavlashvili; el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián; el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, He Wei, así como representantes de India, Afganistán y de grupos de la alianza “Eje de la Resistencia”, como Hizbulá, entre otros.
Según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, delegaciones oficiales, personalidades o representantes de cerca de un centenar de países estarán en Teherán para participar en esta ceremonia, entre ellos ocho jefes de Estado o de Gobierno.
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Los sepelios incluyen a varios familiares de Jameneí asesinados con él el 28 de febrero como su hija mayor Boshra Jameneí, su nieta Zahra Mohamadi Golpayegani, su yerno Mesbaholhoda Bageri Kani y Zahra Hadad Adel, esposa de su hijo y nuevo líder supremo Mojtaba.

El acto de homenaje de este viernes está cerrado al público. Sin embargo, los iraníes podrán acudir a la mezquita de Mosala para despedir al fallecido líder supremo el sábado y domingo.
Un día después, el cortejo fúnebre recorrerá la capital y posteriormente será trasladado a la ciudad de Qom, centro religioso del país, para una procesión similar.
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El miércoles los funerales se desplazarán a Irak, donde se prevén ceremonias en las ciudades santas chiíes de Kerbala y Nayaf, y finalmente, el jueves Jameneí será enterrado en su ciudad iraní natal de Mashad, la más sagrada del país por acoger el mausoleo del imán Reza, el octavo del chiísmo, y donde se ubicará su tumba.
