El desprendimiento se produjo alrededor de las 06:56 hora local (22:56 GMT del lunes) y dejó sepultadas originalmente a 33 personas, de las cuales 21 han fallecido, siete presentan heridas de carácter leve y cinco se encuentran ilesas.
Tras el desastre ocurrido en la aldea de Renzang, bajo administración de la ciudad de Longnan, los departamentos locales de respuesta a emergencias, bomberos y seguridad pública organizaron equipos de rescate y pusieron en marcha rápidamente las operaciones de salvamento.
El diario local Beijing News informó de que el grupo se dirigía a una zona boscosa para limpiar árboles secos, y añadió que no se habían registrado lluvias en la zona antes ni después del deslizamiento.
Un rescatista desplazado al lugar explicó que el deslizamiento se produjo en una zona de barranco, cerca de una ladera por la que discurre agua, y que la masa de tierra desprendida formó una pendiente de entre 70 y 80 metros de longitud.
Ante los múltiples desastres registrados en varias regiones de China en los últimos días, el presidente del país, Xi Jinping, instó a desplegar todos los esfuerzos posibles en las labores de rescate, socorro, atención a los heridos y reubicación de los afectados.
