"Confiamos en que su gobierno, comprometido con la democracia, el Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos, no contribuya a que dicho espacio de diálogo internacional legitime a un régimen que continúa ignorando de manera sistemática sus obligaciones internacionales y los derechos fundamentales del pueblo nicaragüense y, en consecuencia, desestime invitar a la representación de la dictadura a dicha Cumbre", solicitó el grupo de opositores nicaragüenses en una carta abierta.
En la misiva, dirigida al ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, los opositores nicaragüenses instaron a España a que exija al Gobierno de Nicaragua que dirigen los esposos y copresidentes, Daniel Ortega y Rosario Murillo, "el pleno respeto a los derechos humanos, y el restablecimiento de la democracia y de las libertades de los nicaragüenses".
Además, la apertura de una vía de transición hacia la democracia y el cese total de la represión.
En su mensaje, los opositores nicaragüenses también se declararon "sorprendidos y preocupados" tras conocer que Albares se reunió recientemente con el canciller nicaragüense, Denis Moncada.
"Como es de su conocimiento, en Nicaragua hay una situación de graves violaciones a los derechos humanos, la liquidación de todos los espacios democráticos y de las libertades de los nicaragüenses, sistemáticamente denunciada por organismos internacionales", argumentaron.
Recordaron que en junio pasado el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua expresó su preocupación por la escalada de la represión política en Nicaragua, "subrayando especialmente el uso de la violencia sexual y de género como arma política, así como su consternación por las muertes de presos políticos bajo custodia del Estado y por el número de víctimas de la desaparición forzada".
Además que el Parlamento Europeo ha recomendado iniciar acciones penales contra el régimen de Nicaragua por crímenes de lesa humanidad.
Asimismo, que la Asamblea General de la OEA aprobó una declaración de consenso a fines de junio, en Panamá, en la que manifestó su “profunda preocupación por el deterioro de la situación de los derechos humanos y el debilitamiento sistemático del orden democrático en el país centroamericano, caracterizado por la erosión de la separación de poderes, el cierre del espacio cívico y las violaciones y abusos generalizados documentados por mecanismos internacionales de derechos humanos”.
"Una clara expresión del desprecio del régimen por los principios más elementales del derecho internacional fue la expulsión arbitraria del embajador y del primer secretario de la Embajada de España en Managua, así como de varios cooperantes españoles (en enero pasado). Además de ser expulsados violentamente, las autoridades les confiscaron sus equipos de trabajo y sus pertenencias personales", señalaron.
Entre las organizaciones firmantes de la carta se encuentran la Unidad Nacional Azul y Blanco, la Unión Democrática Renovadora, la Articulación Feminista de Nicaragua, Fundación Puentes para el Desarrollo en Centroamérica, y el Movimiento Autónomo de Mujeres.
