Restauran la muralla que fortificó la nueva Ciudad de Panamá hace más de 300 años

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Ciudad de Panamá, 11 jul (EFE).- Cuando nació la nueva Ciudad de Panamá en 1673, emplazada en una península cercana a la ubicación original, abandonada por un incendio devastador, se decidió fortificarla con una muralla que hoy, más de 300 años después, sigue en pie y es objeto de una restauración guiada por las normas que rigen al Patrimonio Mundial de la Unesco.

Es la Muralla Colonial de la Punta Chiriquí, situada en lo que se conoce actualmente como Casco Antiguo, que es un lugar Patrimonio Mundial de la Humanidad, y considerado como uno de los principales vestigios del sistema defensivo colonial de la ciudad.

El asentamiento "era una ciudad amurallada que tenía un foso alrededor en la parte de tierra. Panamá contaba con todo este sistema de defensa para la protección de la nueva ciudad", comentó a EFE la directora de la Oficina del Casco Antiguo, la arquitecta Amber Zambrano.

La restauración incluye la Plaza de Francia, originalmente plaza de armas, y ampliada en 1920 para convertirse en un memorial que honra a los trabajadores franceses que perdieron la vida durante el primer intento de construcción del Canal de Panamá en el siglo XIX.

Este proyecto integral de restauración, licitado por más de 5,9 millones de dólares, comenzó en mayo pasado y va "a muy buen ritmo", por lo que se espera que concluya en unos dos años, dijo Zambrano.

La muralla de la Punta Chiriquí, conocida como Las Bóvedas, comenzó a construirse en 1673 junto con la fundación del nuevo emplazamiento de la ciudad. Entre 1756 y 1790 fue enderezada y se edificó el complejo abovedado, de acuerdo con los registros históricos.

"Es súper interesante que esta muralla tiene un enlucido, un repello, que es una mezcla de cal con arena, que a pesar del paso de los años está en muy buen estado. Sí tiene ciertas afectaciones de microflora y demás, pero al tener 300 años, está en muy buen estado", afirmó Zambrano.

De hecho, los daños que se están subsanando corresponden a "reparaciones posteriores a la construcción original", incluido "el antepecho de cuando se hizo la Plaza de Francia como tal", explicó la funcionaria.

Por sus características, en la Punta de Chiriquí se pensó edificar las nuevas Casas Reales españolas, pero finalmente solo se construyeron un cuartel y depósitos. En el último tercio del siglo XVIII se levantó el largo edificio conocido como Las Bóvedas, que se usaba para guardar pertrechos y víveres, como explican documentos oficiales.

En el centro del baluarte estaba la plaza de armas, donde se construyó un gran aljibe o cisterna subterránea diseñada para recolectar y almacenar agua, principalmente proveniente de la lluvia.

El proyecto en la Plaza de Francia prevé la recuperación y restauración de los bustos de los personajes implicados en la fallida construcción del canal francés, de las placas internas de la arcada y del hemiciclo, afirmó Zambrano.

En la plaza se encuentra el busto del diplomático y empresario francés Ferdinand de Lesseps (1805-1894) quien intentó construir el Canal de Panamá luego del éxito del Canal de Suez, y también de Armand Reclus, Lucien Bonaparte Wyse, León Boyer y Pedro J. Sosa, claves en aquel proyecto fallido.

"Vamos a tener una Plaza de Francia completamente nueva, con un nuevo paisajismo, va a haber una reformulación de lo que es el paisajismo, de lo que es el área verde de la plaza, y poder narrar de una forma más coherente la historia", subrayó la directora de la Oficina del Casco Antiguo.