Los ministros de Exteriores de los Veintisiete debaten hoy el documento que la Comisión Europea remitió la semana pasada a los Estados miembros, con alternativas que van desde reforzar el actual sistema de trato diferenciado hasta prohibir total o parcialmente las importaciones de productos de los asentamientos en Cisjordania.
Si la medida se encuadra como política comercial, bastaría la mayoría cualificada, mientras que si se plantea como política exterior o sanciones exigirían unanimidad, lo que permitiría a un solo Estado miembro bloquearla.
"Hay un papel de opciones, pero yo creo que no ha lugar para opciones", afirmó Albares, quien se apoyó en la opinión consultiva emitida en 2024 por el Tribunal Internacional de Justicia, de la que Madrid deriva la ilegalidad del comercio de productos de los asentamientos.
"La posición de España es clara. Lo hemos hecho, lo hemos plasmado en nuestra legislación nacional; estamos junto al derecho internacional, en la legalidad internacional", dijo, y reclamó prohibir "ese comercio con los asentamientos ilegales (y sus) productos", dijo a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se celebra este lunes en Bruselas.
El ministro vinculó su reclamación a "la parálisis de la segunda fase del plan de paz en Gaza" y a lo que describió como violaciones constantes de ese plan, en un contexto de violencia que persiste "tanto en la Franja como en otros países de Oriente Medio".
El debate de hoy llega después de que una propuesta para suspender parcialmente el acuerdo de asociación UE-Israel fuera bloqueada en septiembre por falta de mayoría cualificada entre los Veintisiete.
