El titular de Exteriores ucraniano pide sanciones automáticas tras cada ataque ruso masivo

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Bruselas, 13 jul (EFE).- El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, reclamó este lunes que la UE responda a "cada ataque terrorista ruso masivo" con nuevas sanciones, según un mensaje publicado en X tras su participación en el Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas.

Citó entre los pasos adicionales en discusión sanciones a las empresas estatales rusas Rosatom y Roscosmos, la desconexión de Gazprombank del sistema de pagos SWIFT y la prohibición de sistemas de transporte implicados en los envíos de gas natural licuado ruso.

Sibiga agradeció la "reacción positiva" a su propuesta, así como la rapidez de la respuesta europea tras el ataque ruso del 2 de julio.

En el mismo mensaje, defendió una fórmula basada en "presión, determinación y el aumento del coste de la guerra para el agresor" con el objetivo de que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, entienda que "no ganará nada" con la contienda.

"La batalla por el cielo definirá la trayectoria de la guerra", escribió el ministro, quien pidió también que Europa desarrolle su propia capacidad antibalística.

Por otro lado, la UE anunció por la mañana sanciones contra nueve personas y cuatro entidades, entre ellas oficiales de inteligencia del GRU (los servicios de inteligencia militar rusos), por contribuir a los esfuerzos de Rusia por desestabilizar al bloque y a sus socios internacionales.

Forman parte de los 250 nuevos listados pendientes de aprobación hoy, según avanzó la alta representante para la Política Exterior, Kaja Kallas, a su llegada al Consejo.

En un comunicado, la jefa de la diplomacia europea denunció además el "ecosistema cibernético malicioso" ruso, que combina servicios de inteligencia, cibercriminales, "hacktivistas" y empresas privadas.

Identificó al Decimosexto Centro del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) como responsable de controlar varias organizaciones que amenazan la seguridad europea, entre ellas el grupo de ciberespionaje Turla, con objetivos en países como Francia, Alemania y Polonia, donde ha atacado infraestructuras críticas como centrales de cogeneración.