"La misión de la Policía es arrestar a asesinos, no matar a niños", señaló este lunes el ministro de Protección Ciudadana del país heleno, Michalis Chrisochoidis, responsable de las fuerzas de seguridad.
En declaraciones a la emisora Skai, el titular consideró que los dos policías "no actuaron correctamente", sino que la pérdida de una vida humana se debió a que "reaccionaron de forma desproporcionada".
La tragedia ocurrió en el pueblo de Argos, en la región de Argólida (sur), durante la madrugada del pasado miércoles, cuando el joven de 20 años, diagnosticado con autismo y a quien el Estado griego le reconocía una discapacidad del 89 %, presuntamente desobedeció una señal policial en un puesto de control.
La Policía inició entonces una persecución que terminó en un callejón sin salida. El joven, que no estaba armado ni suponía una amenaza para los agentes, abandonó el vehículo e intentó escapar saltando un muro de cemento.
Fue entonces cuando dos de los policías dispararon al menos 20 veces, hiriéndolo gravemente en la cabeza, según la emisora pública ERT.
El joven fue trasladado a un hospital de Argos y posteriormente llevado de urgencia a una clínica de Atenas, donde fue sometido a una neurocirugía. Εl pasado sábado falleció a causa de sus heridas.
En sus declaraciones ante el juez, los dos agentes alegaron que "dispararon para intimidar" y que no querían matar al joven, "ni siquiera herirlo", mientras apuntaron a la posibilidad de que la víctima se hiriera por "una bala perdida", informó este lunes el diario Efsyn.
El juez, a quien esos argumentos no convencieron, los acusó de homicidio doloso y ordenó prisión preventiva para ambos.
Maria Sfetsou, abogada de la familia del joven, facilitó a la emisora Star una imagen de una resonancia magnética cerebral, donde se puede ver una bala "intacta" incrustada en el cráneo de la víctima, por lo que concluye que "el disparo fue directo"
Actualmente se está realizando un análisis balístico para aclarar "qué arma se utilizó y qué disparos se efectuaron con cada una", señaló una portavoz de la Policía.
El partido opositor Nueva Izquierda ha pedido la renuncia de Chrisochoidis por el caso, mientras que el socialdemócrata Pasok, la mayor fuerza de la oposición, pidió "cambios sustanciales en el funcionamiento y entrenamiento de la Policía".
Desde 2021, otros tres jóvenes de entre 16 y 20 años han muerto en distintas persecuciones de la Policía, en las que los agentes dispararon violando las normas vigentes en el cuerpo policial sobre el uso de armas de fuego.
