"Todavía no hemos llegado, pero creo que podemos alcanzar un acuerdo", dijo McEntee, quien explicó que ha trabajado en ello con los Estados miembros y con la Comisión Europea "durante los últimos días".
Los principales escollos son las sanciones al sector pesquero ruso -incluidas por primera vez-, el límite al precio del petróleo y el alcance del veto de entrada a la UE para (ex)combatientes rusos, que se ha ido diluyendo ante las dudas de los países sobre cómo identificar a los afectados y qué visados quedarían incluidos.
La ministra aseguró que existe "una determinación" de todos los Estados miembros para acordar "el paquete más fuerte posible" antes de esa fecha, que coincide con el vencimiento del tope al precio del petróleo ruso, añadió.
El texto definitivo aún no se ha cerrado, pese a las sesiones maratonianas mantenidas la semana pasada a nivel de embajadores, en medio de la presión de calendario para lograrlo antes del receso de verano de las instituciones europeas en agosto.
McEntee defendió que las sanciones "están funcionando" y que tienen impacto en la economía rusa, y recordó que Irlanda ha acordado y respaldado "cada uno" de los paquetes propuestos hasta ahora.
