La Policía australiana difundió un comunicado en el que explicó que el caso fue descubierto en junio de 2025, cuando recibieron denuncias de familiares que llevaron a la detención del acusado, a quien le incautaron dispositivos electrónicos que contenían material audiovisual que mostraba abuso infantil.
“La operación se extendió durante 12 meses e implicó el análisis de 2,4 millones de archivos electrónicos, 12 órdenes de registro e incontables horas de trabajo para descubrir la magnitud de los presuntos delitos del hombre”, que sigue detenido a espera de juicio, según el escrito.
La investigación preliminar indica que el australiano -señalado por 329 delitos- trabajó o asistió a 62 instalaciones de educación infantil durante 16 años, tiempo en el que se “alega que cometió múltiples delitos contra niños en cinco instalaciones, que incluyen cuatro centros de cuidado infantil y su propio negocio privado”.
Las autoridades lo acusan de 162 cargos de producción de material de abuso infantil, 46 casos de utilización de un menor de 14 años para estos fines, 18 cargos por tocar sexualmente a un menor de 10 años y otros tres por transmitir estos contenidos de forma digital, entre otras acusaciones.
Más de cien víctimas y una condena de por vida
Hasta ahora, la Policía ha contabilizado a 136 presuntas víctimas del extrabajador, entre ellos 121 niños que figuran en los materiales audiovisuales incautados.
Cada uno de los supuestos delitos contempla penas de hasta 20 años de prisión, por lo que el hombre se enfrenta a la posibilidad pasar la vida entre rejas.
El caso comenzó a rastrearse tras la publicación en línea de material de abuso infantil, un asunto que el Gobierno australiano busca combatir y por el que en los últimos meses ha pedido a las grandes empresas tecnológicas como Apple, Google, Meta y Microsoft adquirir un rol más activo en la lucha contra estos delitos.
