"Más de 1.000 millones de NIS (Nuevo Séquel Israelí) para pavimentar carreteras a los nuevos pueblos del Néguev, en el valle del Jordán y en Judea y Samaria (el término bíblico con el que los nacionalistas israelíes se refieren a Cisjordania)", escribió Smotrich, que reside ilegalmente como colono en Cisjordania.
El ministro de Defensa, Israel Katz, desglosó la inversión de cara a los próximos años en un comunicado recogido por el diario The Times of Israel: 60 millones de séqueles en 2026 (17,3 millones de euros), 340 millones en 2025 (97,5 millones de euros), otros 340 millones en 2028 y 335 en 2029 (97,1 millones de euros).
La inversión afecta también a la construcción de carreteras en el desierto del Néguev (sur), en territorio israelí pero habitado mayoritariamente por beduinos, población árabe con pasaporte de Israel, mientras el Ejecutivo fomenta la demolición de sus viviendas.
"Seguimos encabezando una revolución de los asentamientos en Judea y Samaria", aseguró Katz. "Junto a la aprobación de 104 nuevas comunidades (colonias) y 160 granjas, también aseguramos la infraestructura que permitirá su desarrollo", dijo.
En su escrito en redes, Smotrich diferencia entre el valle del Jordán (donde la violencia colona está forzando el desplazamiento de la población palestina y su vaciado) del territorio de Cisjordania, pese a que el valle está dentro del enclave.
"Junto a decenas de asentamientos en el Néguev, en Judea y Samaria y en el valle del Jordán, la decisión incluye asentamientos que fueron evacuados en la expulsión del norte de Samaria (mitad norte de Cisjordania)", añade.
Esos últimos asentamientos mencionados son Kadim, Ganim, Homesh y Sa-Nur, comunidades israelíes en el norte de Cisjordania que se desmantelaron como parte del plan de retirada israelí de 2005, que afectaba a todas las colonias en Gaza pero también a esas cuatro en Cisjordania.
Israel aprobó en mayo de 2025 establecer 22 asentamientos en Cisjordania, entre ellos Sa-Nur y Homesh. En diciembre dio luz verde a otros 19, que incluyeron Ganim y Kadim.
En abril de este año, colonos volvieron a residir en Sa-Nur.
Mientras que la población palestina de Cisjordania sufre un sistema de carreteras plagado de puntos de control militares israelíes, que pueden bloquearse de forma arbitraria y paralizar el tráfico durante horas, los colonos israelíes cuentan con un sistema de carreteras en ocasiones segregadas y de mayor calidad.
La ONG israelí B'Tselem asegura que este régimen de carreteras guarda "claros parecidos con el régimen racista del apartheid que existía en Sudáfrica hasta 1994".
También el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, aseguró en enero de este 2026 que la discriminación racial y la segregación que sufren los palestinos en Cisjordania recuerda al apartheid.
Por su parte, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) llamó a Israel a desmantelar todos sus asentamientos en Cisjordania, evacuar a los colonos y eliminar el muro de separación con el que rodea al enclave, dado que la ocupación viola el derecho internacional.
