Los soldados fallecieron este viernes después de caer por un conducto vertical en una mina abandonada en Florida, al oeste de Johannesburgo, según recogen medios locales este sábado.
Se trata de las primeras bajas militares desde que el presidente Cyril Ramaphosa desplegó tropas en marzo pasado para reforzar las operaciones policiales contra el crimen y la minería ilegal
El Gobierno de ha asegurado que la muerte de los dos efectivos de la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF) en Gauteng “no será en vano” y se han comprometido a intensificar la lucha contra estas actividades ilícitas.
Por su parte, el Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) informó de que las tropas habían ingresado a un túnel subterráneo en plena persecución de los sospechosos cuando ocurrió el accidente.
El subcomisionado de la policía de Gauteng, Fred Kekana, visitó el lugar y garantizó a los residentes que la denominada 'Operación Prosper' mantendrá la presión en la zona.
“Vamos a desalojarlos, no solo una vez, sino hasta que este lugar esté en un estado tal que no se realice ninguna actividad minera ilegal aquí”, dijo a medios locales.
Kekana confirmó además el arresto de 20 personas vinculadas a estas prácticas, de las cuales 19 se encontraban en situación migratoria irregular en el país.
El despliegue de unos 2.200 militares en las calles de Sudáfrica, que se extenderá hasta finales de marzo de 2027, tiene como objetivo apoyar las labores policiales contra el narcotráfico y la minería ilegal.
El país africano registró en el último trimestre de 2025 unos 5.940 homicidios, con aumentos de casos en dos de las nueve provincias del país, pese a un descenso general del 8,7 % en comparación con el mismo periodo en 2024.
La violencia es un problema recurrente en Sudáfrica, un país que sufre problemas de desigualdad, pobreza y desempleo y que tiene una de las tasas de asesinatos más altas del mundo y encabeza la tabla en África con 40,3 cada 100.000 habitantes, según datos de las Naciones Unidas.
