El embajador del presidente Donald Trump en Roma ha decidido conmemorar el aniversario de la independencia de Estados Unidos con una curiosa iniciativa: disfrutando de un lujoso crucero veraniego que pasará por los principales puertos de Italia.
Él mismo anunció el programa del 'Freedom 250 Coastal Diplomacy Tour' el pasado junio desde sus redes sociales: "Navegaré por la costa italiana, conociendo a personas extraordinarias y explorando los lugares que marcaron la historia", declaró.
Su intención, según confesó, también era honrar sus propias raíces italianas, de la ciudad siciliana de Cefalú (sur), así como visitar Génova para celebrar a Cristóbal Colón, "el hombre que conectó nuestros dos mundos".
"Los vínculos entre Estados Unidos e Italia son profundos y sólidos: este viaje es una celebración de todos ellos", apreció.
Por ello el diplomático y magnate, cuyo imperio incluye el equipo de baloncesto de los Houston Rockets, se ha lanzado a surcar las idílicas aguas italianas zarpando desde el puerto romano de Civitavecchia para pasar por un total de trece puertos.
En la tarde del viernes llegó a Venecia, la monumental Ciudad de los Canales, y fue recibido por cientos de personas que protestaban por la presencia de su 'megayate' y que llegaron a forcejear con las fuerzas del orden desplegadas para proteger el puerto.
Algunos manifestantes mostraron pancartas en las que podían leerse frases como "Venecia no se USA", "No a la arrogancia" o directamente "Fuck Trump".
"Es una vergüenza que se acoja en el corazón de la ciudad, el día de la Fiesta del Redentor, el 'megayate' del embajador estadounidense", ha declarado en un comunicado el secretario del sindicato veneciano CGIL, Daniele Giordano.
Sin embargo, esta no ha sido la única polémica que ha acompañado a la travesía diplomática de Fertitta, en Roma desde mayo de 2025.
Otro motivo de irritación ha sido la escolta que Italia ha puesto al yate del embajador por motivos de seguridad.
El portavoz de Alianza Verde e Izquierdas, Angelo Bonelli, ha avanzado que exigirá al Gobierno aclarar en el Parlamento este dispositivo porque, a su parecer, "Italia no puede convertirse en la escolta gratuita y privada del embajador estadounidense".
"Deberíamos pasarle la factura a Trump", ha instado el diputado.
La polémica se produce en un momento de distanciamiento entre el mandatario estadounidense y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, debido a sus críticas a la guerra en Irán o su defensa del papa León XIV, criticado en varias ocasiones por el propio Trump.
