Las gafas inteligentes del alcalde de Innsbruck generan revuelo en Austria

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Viena, 18 jul (EFE).- El alcalde de la ciudad de Innsbruck (oeste de Austria) ha generado una intensa polémica por utilizar unas gafas inteligentes de la tecnológica Meta que pueden grabar a sus interlocutores, desatando las críticas de los defensores de la privacidad pese a asegurar que no activa dichas funciones.

En respuesta a una interpelación urgente presentada esta semana en el Consejo Municipal por la oposición, el alcalde, el conservador Johannes Anzengruber, admitió que sus nuevas gafas de sol son un modelo asistido por Inteligencia Artificial capaz de grabar vídeos y tomar fotos en alta resolución.

El regidor afirmó que necesita este accesorio "para aliviar y proteger los ojos" y, al mismo tiempo, poder recibir rápidamente mensajes y llamadas urgentes, pero enfatizó que hasta el momento no ha activado las funciones de grabación, informa este sábado la televisión pública ORF.

Sin embargo, esta aseveración no ha logrado aplacar las críticas y la preocupación de políticos, activistas y expertos, que ven problemático que el regidor porte las modernas gafas tanto durante sus funciones oficiales como cuando conversa con los ciudadanos.

La lista municipal del opositor Partido Comunista (KPÖ) destacó además el riesgo de que los datos recabados por el dispositivo terminen siendo transferidos a "terceros países" y, más concretamente, al gigante tecnológico Meta.

"Las respuestas del alcalde son el colmo de las maniobras evasivas. Cualquiera que afirme seriamente que necesita gafas con cámara, micrófono e inteligencia artificial de una empresa estadounidense para proteger sus ojos está engañando al público", señaló la formación en un comunicado.

Según el jurista Matthias Kettemann, catedrático de la Universidad de Innsbruck especializado en Derecho Digital, existen serias dudas sobre la legalidad asociada al uso de este tipo de dispositivos, ya que "permiten filmar y grabar a las personas sin su conocimiento".

"Esto vulnera los derechos personales y la privacidad de cada individuo", afirmó el experto, citado por la emisora.

En este contexto, Kettemann considera "discutible" que la señal luminosa que se activa cuando las gafas están filmando sea suficiente para avisar al interlocutor, tal y como defiende el alcalde.

Esa pequeña luz en la montura del accesorio es muy débil y "puede dejar de ser visible, especialmente a contraluz o a cierta distancia", advirtió el jurista.