"La reciente decisión del Gobierno israelí de destinar nuevos fondos significativos a la expansión de los asentamientos en Cisjordania constituye un hecho preocupante. Esto dará lugar a un mayor afianzamiento de los asentamientos en zonas especialmente sensibles de Cisjordania y a una creciente fragmentación y aislamiento de las comunidades palestinas, lo que las dejará expuestas a un mayor riesgo de violaciones de los derechos humanos", dijo en un comunicado un portavoz del Servicio Europeo de Asuntos Exteriores (SEAE).
Asimismo, Bruselas rechazó la declaración del Gobierno israelí "por la que se considera al asentamiento de Givat Ze’ev, en Cisjordania, como un municipio oficial de Israel".
Reiteró que la UE mantiene desde hace tiempo "una posición de no reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los territorios ocupados por este país desde junio de 1967, en consonancia con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas".
Finalmente, el bloque europeo pidió a Israel a abstenerse de "seguir ampliando los asentamientos, de legalizar los asentamientos avanzados, de apropiarse de tierras, de llevar a cabo demoliciones y desalojos, así como de adoptar otras medidas unilaterales que socaven la viabilidad de la solución de dos Estados".
