El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública del Líbano dijo en un comunicado reproducido por la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa que "el saldo total acumulado de la agresión hasta el 19 de julio es de 4.328 muertos y 12.229 heridos".
El departamento no especificó cuándo han sido recuperados los últimos cadáveres ni el número de fallecidos en hospitales tras la oleada de bombardeos de Israel iniciada el 2 de marzo, pocos días después del estallido de la guerra contra Irán en la que el aliado libanés de Teherán, el grupo chií Hizbulá, intervino con ataques contra el Estado judío.
La violencia en el Líbano ha remitido significativamente desde hace unas semanas, con la tregua anunciada entre Estados Unidos e Irán y tras las advertencias de Washington a Israel sobre la continuación de sus ataques, tanto aéreos como terrestres, contra el territorio libanés.
Sin embargo, el Ejército israelí sigue bombardeando esporádicamente algunos puntos del sur del Líbano y efectúa ataques de artillería y explosiones controladas en algunos puntos meridionales del país mediterráneo, según la ANN.
Este domingo, el presidente libanés, Joseph Aoun, se encuentra en Washington para reunirse con altos funcionarios de la Administración de Donald Trump, con el objetivo de abordar el alto el fuego con Israel y la retirada de las tropas israelíes de las zonas que ocupa en el sur del país.
El Gobierno libanés -sin la participación de Hizbulá- e Israel concluyeron el miércoles en Roma unas consultas para concretar el mecanismo de retirada de las tropas del Estado judío del sur del Líbano, en la que fue la sexta ronda de contactos para poner fin a las hostilidades.
Esas conversaciones sirvieron para afinar los detalles de las denominadas "zonas piloto" en el sur del Líbano, de las que se retirarán las fuerzas israelíes y cuyo control será asumido por el Ejército libanés sin presencia de Hizbulá, y que se implementarán próximamente, según el Departamento de Estado de EE.UU.
