Los efectos de la guerra en Irán marcarán la reunión de cancilleres del Sudeste Asiático

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Bangkok, 20 jul (EFE).- Los ministros de Exteriores del Sudeste Asiático, una región muy dependiente de las importaciones de combustible procedente de Oriente Medio, se reunirán desde este martes en Manila, en una cita dominada por los efectos económicos derivados de la guerra entre EE.UU. e Irán, recrudecida la última semana.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien tiene previsto llegar este lunes a Manila, es uno de los invitados más destacados entre los socios externos de los once países que conforman la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Rubio y otros ministros de Exteriores como el chino, Wang Yi, y el ruso, Sergei Lavrov, o la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, mantendrán el miércoles reuniones bilaterales con el bloque, mientras que el jueves compartirán mesa en los foros multilaterales.

En paralelo a la cumbre se sucederán otras conversaciones. De momento, los representantes de Washington y Pekín no tienen agendado un encuentro, que podría concretarse días después de que el presidente Donald Trump acusara a China de interferir en las elecciones estadounidenses de 2020, cuando perdió frente al demócrata Joe Biden.

El conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que llevó al cese temporal de la navegación por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba un quinto del mercado mundial de petróleo, provocó una crisis energética que golpeó de manera desigual a los países del Sudeste Asiático.

Filipinas, que ostenta este año la presidencia rotatoria del bloque, sufrió de manera notable la reducción del flujo de petroleo y decretó el 24 de marzo el estado de "emergencia energética" durante un año para facilitar los acuerdos de compra que aseguraran el suministro, incluidos pactos con Rusia.

Tras la firma del memorando de entendimiento en junio entre Washington y Teherán, que abría una esperanza hacia la paz, las renovadas tensiones de los últimos días han reactivado las preocupaciones en la región.

"La crisis de Irán pone de manifiesto la necesidad de que el Sudeste Asiático adopte soluciones a largo plazo para evitar más contratiempos en el futuro", declara a EFE Amitendu Palit, investigador principal de Comercio y Economía en el Instituto de Estudios del Sur de Asia de la Universidad Nacional de Singapur.

El académico incide en la "vulnerabilidad" de las economías de la ASEAN debido a su "dependencia en las importaciones energéticas".

Para evitar una nueva crisis, los gobiernos del Sudeste Asiático estudian un abanico de medidas, entre ellas diversificar sus fuentes de combustibles, acelerar la transición hacia la energía renovable y avanzar en la interconectividad de sus redes eléctricas.

Otro de los temas centrales que se espera que domine la reunión es el conflicto territorial que China mantiene con varios países del bloque, especialmente Filipinas y Vietnam, en el estratégico mar de China Meridional, rico en recursos naturales y por donde pasa un tercio del comercio marítimo mundial.

ASEAN y China llevan décadas negociando un Código de Conducta que evite un enfrentamiento entre los países implicados, del que poco se ha avanzado. En los últimos años, se ha registrado un aumento de tensión entre Manila y Pekín, con varios incidentes que han implicado choques entre embarcaciones de ambos países.

"Lamentablemente, los desacuerdos fundamentales siguen siendo en gran medida irreconciliables (...) La mayor parte de la ASEAN todavía cree en el proceso del Código de Conducta como un mecanismo de diálogo útil con Pekín; sin él, argumentan, China sería aún más asertivo de lo que es ahora", apunta a EFE Harrison Pretat, subdirector de Iniciativa de Transparencia Marítima de Asia.

El principal riesgo es que esta región se convierta en escenario de un potencial conflicto entre Pekín y Washington, pues aunque Estados Unidos no mantiene ningún interés directo, tiene en vigor un pacto de defensa mutua con Manila.

"Para que el Código de Conducta progrese realmente, todas las partes, incluida China, deben sentir que les brindará algo que no pueden obtener por sí mismas", remarca Pretat.

Creada en 1967, la ASEAN está compuesta por Birmania, Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam.

Aunque el Gobierno militar de Birmania ha hecho acercamientos con el bloque regional en las últimas semanas, se mantiene el bloqueo a representantes de alto nivel aplicado al país desde el golpe de febrero de 2021 que acabó con un Ejecutivo democrático y arrestó a la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi.

El bloque tiene un producto interior bruto combinado de 4,51 billones de dólares -que supera ligeramente al de países como Japón e India- y una población total cercana a los 700 millones de personas, según el Fondo Monetario Internacional.