"Lamentablemente, el alcalde de la ciudad de Paroon y los miembros de su equipo se encuentran entre los fallecidos en este grave incidente", declaró a EFE el director de Información y Cultura de la provincia de Nuristán, Mawlawi Samiul Haq Haqbayan.
Más de 100 personas siguen desaparecidas y otras 80 resultaron heridas.
El gobernador de Nuristán, Qari Zainul Abidin Abid, señaló que muchas víctimas seguían atrapadas bajo el barro y los escombros de las casas derrumbadas mientras continuaban las labores de rescate.
En un mensaje de vídeo, hizo un llamamiento a los altos cargos del Gobierno de facto talibán, a las organizaciones humanitarias internacionales y a los comerciantes para que prestaran ayuda urgente a la población afectada por las inundaciones.
La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán (ANDMA) indicó que las cifras de víctimas se basaban en evaluaciones preliminares y advirtió de que el número de fallecidos podría aumentar a medida que continúen las operaciones de rescate.
Según la autoridad, las inundaciones también causaron una destrucción generalizada, arrasando por completo siete viviendas y dañando parcialmente más de 23. Asimismo, quedaron destruidos once restaurantes y hoteles, 70 tiendas y 40 vehículos.
Las fuertes lluvias han afectado a varias provincias del este de Afganistán en los últimos días, entre ellas Nangarhar, Laghman, Kunar y Nuristán, lo que ha aumentado el riesgo de riadas en toda la región.
