"El régimen de Kiev sigue atacando objetivos civiles; esta es la esencia terrorista del régimen de Kiev", comentó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria al negar que los almacenes de la empresa Wildberries abastezcan al ejército ruso.
Peskov admitió que la situación en torno a la compañía y a las pequeñas empresas que trabajan con ella es complicada y confirmó que el gobierno está llevando el asunto.
Ucrania golpeó los últimos días varios almacenes de la empresa Wildberries. Ayer ardió un almacén a 30 kilómetros al sur de la ciudad capital rusa. También se produjeron ataques el sábado, al norte de Moscú y en Tambov que se cobraron cerca de una decena de muertos y más de medio centenar de heridos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, justificó los ataques contra los centros logísticos asegurando que eran usados para el envío de componentes para la fabricación de drones y otras piezas de uso militar.
El mismo fin de semana Rusia atacó almacenes similares en Bucha, región de Kiev, provocando un incendio masivo.
Pequeños empresarios y autónomos rusos que trabajaban con la plataforma de Wildberries se quejan públicamente en redes sociales por la nula compensación que recibirán por parte de la empresa, la cual hace tan solo algunas semanas incluyó una cláusula en la que se deshacía de la responsabilidad ante daños a productos causados por ataques de drones.
Esta misma mañana se declaró un incendio en otro almacén de Wildberries en la región de Leningrado, que limita con la ciudad de San Petersburgo, aunque sus causas todavía son desconocidas.
