La medida, aprobada conjuntamente por el oficialismo y la oposición, busca modificar varios artículos de la Ley de Gestión de Telecomunicaciones, que previamente prohibía a los inversores extranjeros poseer directamente más del 40 % o indirectamente más del 60 % de un operador del sector, según la agencia de noticias CNA.
Además, el presidente de dichas empresas debía ser ciudadano de la República de China (nombre oficial de Taiwán), de acuerdo con la versión original de la normativa.
Ahora, la ley modificada establece que los operadores extranjeros de telecomunicaciones vía satélite quedarán exentos de estas restricciones en determinadas circunstancias, entre ellas que su actividad no suponga una amenaza para la seguridad nacional y promueva el desarrollo industrial y la competencia en el mercado.
Liu Chun-hsien, diputado del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), declaró que la normativa previa ha dificultado la entrada en el mercado taiwanés de empresas internacionales con tecnologías satelitales maduras, lo que ha terminado por limitar la diversificación de la infraestructura de comunicaciones de la isla.
Esta apertura se enmarca en los esfuerzos de las autoridades por mejorar las conexiones por satélite y los enlaces por microondas, fundamentales para garantizar las funciones esenciales de la administración y de empresas como TSMC, líder mundial en la fabricación de chips avanzados.
En los últimos años, el Gobierno taiwanés ha insistido en la necesidad de fortalecer su sistema de telecomunicaciones ante la creciente presión de China, que considera la isla autogobernada como "parte inalienable" de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
