La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) destacaron que las mejoras en los indicadores de seguridad alimentaria y nutrición demuestran la rapidez con la que pueden mejorar las condiciones cuando se amplían la respuesta humanitaria y la actividad comercial.
Sin embargo, las agencias advirtieron de "que las familias en Gaza aún tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas y que las mejoras podrían revertirse rápidamente sin una ayuda humanitaria sostenida, la reactivación del sector privado, la financiación y la inversión en la recuperación".
Se estima que 1,4 millones de personas, el 67 % de la población de Gaza, se encuentran actualmente en situación de crisis o con niveles aún peores de inseguridad alimentaria aguda. Esta cifra representa una disminución con respecto a los 1,6 millones de personas, o el 77 % de la población, registrados a finales del año pasado.
Se calcula además que 212.000 personas permanecen en situación de emergencia, muchas de ellas que viven en zonas cercanas a la línea controlada por el ejército israelí, donde el acceso a la ayuda y los servicios humanitarios sigue siendo especialmente difícil.
Se prevé que cuatro gobernaciones (Gaza del Norte, Gaza, Deir Al-Balah y Khan Younis) presenten niveles de desnutrición considerados de "alerta".
Desde que se alcanzó el acuerdo de alto el fuego en octubre de 2025 se ha multiplicado la asistencia y sólo en mayo de este año, los paquetes de alimentos llegaron a alrededor de 1,5 millones de personas.
El apoyo nutricional llegó al 60 por ciento de los niños menores de 5 años, y también aumentó el acceso al tratamiento de la desnutrición aguda.
"La mejora general en las tasas de desnutrición se atribuye en gran medida a la rápida expansión de los programas de prevención nutricional, junto con un mayor acceso al tratamiento para la desnutrición grave y moderada. Estos avances dependen en gran medida de la asistencia humanitaria sostenida y se han producido a pesar de la continua escasez de alimentos nutritivos, los brotes recurrentes de enfermedades, el acceso limitado a agua potable y saneamiento, y el casi colapso de los medios de subsistencia", explicaron las citadas agencias de la ONU.
Se prevé que unos 74 000 niños aún necesiten tratamiento para la desnutrición aguda durante el próximo año, y que aproximadamente 25 000 mujeres embarazadas y lactantes requieran apoyo nutricional en el mismo período.
"La seguridad alimentaria en Gaza no podrá recuperarse a menos que se reactive la producción local de alimentos y los agricultores, pastores, pescadores y demás productores puedan reconstruir sus medios de subsistencia", declaró el director general de la FAO, Qu Dongyu.
Mientras que la directora de UNICEF, Catherine Russell, afirmó que "La desnutrición aguda ha disminuido, pero muchos niños siguen pasando hambre, y algunos quizás nunca se recuperen por completo de la falta prolongada de una nutrición adecuada”.
"Se han logrado avances en materia de seguridad alimentaria en Gaza, pero son frágiles y pueden revertirse fácilmente", señaló Carl Skau, director interino del PMA.
