Un transporte del Servicio Nacional de Migración (SNM) sufrió en la tarde del miércoles un accidente, del que no se conocen más detalles, en las inmediaciones de un puesto de control policial en la zona de Lago de Bayano, a unos 100 kilómetros al este de la capital panameña, según la información oficial.
En el colectivo viajaban diez migrantes y cinco oficiales de Migración. El ciudadano venezolano falleció mientras que el resto de los pasajeros están estables y reciben atención medica en varios hospitales, según la información oficial.
No ha trascendido la identidad del resto de los migrantes que viajaban en el transporte del servicio migratorio panameño.
El autobús se dirigía al albergue temporal para migrantes en el Darién, la selvática provincia limítrofe con Colombia, que entre 2021 y 2023 fue epicentro de una crisis migratoria y humanitaria sin precedentes en la región.
En ese centro en el Darién, según explicaron a EFE fuentes oficiales, los migrantes esperan la salida de un vuelo humanitario financiado por Estados Unidos o una de las barcas en dirección Colombia.
Durante años, la jungla del Darién fue cruzada a pie por miles de migrantes desde Suramérica en su camino hacia EE.UU. en busca de mejores condiciones de vida, hasta el endurecimiento de las medidas bajo el Gobierno de Donald Trump que invirtió el flujo migratorio en sentido norte - sur al no poder entrar el país norteamericano.
Producto de ello, a inicios de mayo, el Gobierno de Panamá abrió un período de tres días para que los venezolanos indocumentados que deseen regresar voluntariamente accedan a un vuelo gratuito, financiado por EE.UU. bajo un acuerdo suscrito por ambas administraciones hace casi dos años para atajar la crisis del Darién.
Así, el primero de esos vuelos partió a finales del mayo con 134 venezolanos indocumentados, 45 de ellos menores de edad. Sin embargo, no se sabe con certeza cuántos venezolanos indocumentados hay ahora en Panamá, muchos se atribuyen a ese flujo migratorio inverso.
