Un total de 1,3 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en las zonas del norte del país afectadas, casi el doble de las que ya lo necesitaban antes de los sismos y la ONU y sus socios han revisado el Plan de Respuesta Humanitaria del país para añadir las necesidades creadas por este acontecimiento, lo que ha hecho que suba la necesidad para financiarlo casi el 50 %.
Así, este Plan de Respuesta Humanitaria (que cubre necesidades en todo el país) pretende llegar a 6,2 millones de personas durante seis meses, pero solo el 39 % ha sido financiado hasta ahora, alertó el NRC.
"El primer mes después de un desastre suele generar solidaridad y atención a nivel mundial. La verdadera prueba ahora es si ese apoyo se mantendrá una vez que los titulares empiecen a desvanecerse", afirmó la directora del NRC en Venezuela, Elena Vicario, citada en un comunicado donde se pide que se incremente el apoyo financiero internacional al país.
La ONG pide que las donaciones por el terremoto complementen y no sustituyan "el apoyo a las necesidades humanitarias existentes", por lo que es necesario una mayor inversión y desembolso financiero.
Tras los terremotos, casi 24.000 niños se han quedado sin clase y muchos de ellos viven en albergues temporales donde "la emergencia está lejos de terminar".
"Un mes después, las personas afectadas por los terremotos siguen viviendo con incertidumbre a diario. La comunidad humanitaria se enfrenta ahora a una disyuntiva: mantener la respuesta y ayudar a las comunidades a recuperarse o permitir que la falta de financiación convierta este desastre en una crisis a largo plazo. El mundo no debe mirar hacia otro lado", pidió Vicario.
El doble terremoto del pasado 24 de junio deja hasta el momento 5.398 personas fallecidas, y las labores de desescombro y recuperación de cuerpos continúan en el estado de La Guaira, el más afectado por los sismos.
