"El reino subraya la necesidad de que el Gobierno iraquí adopte todas las medidas necesarias para garantizar que su territorio no se utilice como plataforma para lanzar ataques", dijo el departamento en un comunicado, en el que condenó "los reprobables ataques con drones perpetrados por milicias respaldadas por Irán en Irak".
Asimismo, reafirmó que el país árabe y mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) actuará con "determinación para preservar su seguridad y soberanía, disuadir a los agresores" y, además, se reserva el derecho a responder a estas acciones que apuntan contra sus instalaciones energéticas.
El Ministerio de Defensa saudí informó anteriormente de que los drones interceptados este lunes tenían como objetivo "instalaciones petroleras en la Región Oriental y en Riad", aunque no indicó si estas acciones provocaron víctimas o daños materiales.
Las defensas antiaéreas saudíes han derribado en varias ocasiones drones procedentes desde el territorio iraquí, siendo la última vez el pasado mayo.
El pasado abril, tras otro ataque, el Ministerio de Exteriores saudí convocó a la embajadora iraquí en Arabia Saudí, Safia Taleb Al Suhail, en "respuesta a los continuos y flagrantes ataques con drones y amenazas lanzados desde territorio iraquí contra Arabia Saudí y otros países del Golfo".
Irak alberga a decenas de milicias chiíes proiraníes que, pese a estar integradas en las Fuerzas Armadas iraquíes, actúan por cuenta propia en favor de los intereses de Irán y en contra de las tropas estadounidenses que están desplegadas en su país en el marco de la coalición internacional que lucha contra Estado Islámico (EI).
Estas milicias han atacado diferentes países del golfo Pérsico desde el estallido de la guerra de Irán a finales de febrero, en medio de las condenas de Bagdad y las amenazas de Estados Unidos, que han forzado al Gobierno iraquí a iniciar un proceso de desarme de estos grupos que se encuentra estancado y debe concluir a finales de septiembre.
