Al igual que este fin de semana, la A63 está cerrada en el sentido sur-norte entre la salida 17 (Liposthey) y 24 (Cestas), de acuerdo con el último parte facilitado a primera hora de la tarde por la Prefectura (delegación del Gobierno) de la Gironda.
En el sentido contrario el cierre afecta al tramo entre la circunvalación de Burdeos y la salida 23 (Marcheprime).
Respecto a los trenes, la compañía pública SNCF, que gestiona la red ferroviaria, detalló que se mantiene interrumpida "la totalidad de la circulación al sur de Burdeos".
Eso implica la suspensión de los trenes con salida desde Burdeos con destino a Arcachon, Hendaya y Tarbes al menos hasta el miércoles, y de los que tienen salida desde Hendaya y Tarbes.
Igualmente se suprimieron los trayectos nocturnos Intercités (tren regular de media o larga distancia) entre París y Tarbes, en los dos sentidos.
Por la emergencia se limitó asimismo el número de trayectos que llegan desde París a Burdeos.
"A modo de recordatorio, a petición del Gobierno (francés), que desea limitar el flujo de viajeros, se recomienda posponer los viajes en tren previstos hasta el viernes 31 de julio, incluido, con destino a las zonas afectadas por los incendios actuales", transmitió SNCF en su último boletín de situación.
Francia vive un verano de récord histórico en cuanto a incendios forestales con 116.000 hectáreas quemadas en lo que va de año y más de 250.000 evacuaciones en los últimos días.
El incendio en Gironda (el departamento cuya capital es Burdeos), en el suroeste, es el más preocupante, puesto que ya recorrió 42.000 hectáreas y llevó a desalojar en la zona a 220.000 personas.
Se originó en la turística bahía de Arcachon el pasado miércoles y este fin de semana, en su punto más oriental, se situó a solo una quincena de kilómetros de Burdeos, si bien el Gobierno y el Ayuntamiento de la ciudad descartan por el momento planes de evacuación, como sí se ha hecho en localidades de su periferia.
Desde anoche se encuentra "estabilizado", ya que las llamas no avanzaron, pero por sus características impredecibles aún no puede considerarse circunscrito y la situación sigue considerándose "desfavorable", explicó al mediodía el ministro de Interior francés, Laurent Núñez.
Los equipos de lucha contra el fuego afrontan este lunes como una jornada crucial para mitigar las llamas antes de un repunte de las temperaturas a partir de mañana, con una nueva ola de calor que llevará los termómetros hasta los 40 grados en algunos puntos del suroeste.
No se prevé que los evacuados puedan volver a sus residencias a corto plazo, hasta que el fuego no quede perimetrado, y el balance de daños hasta la fecha es de 240 casas destruidas y 88 bomberos heridos desde el comienzo del fuego (sin víctimas entre la población general).
Trabajan en la zona 2.750 bomberos, 1.500 militares y 1.440 efectivos de la Policía y la Gendarmería, apoyados por asociaciones de voluntarios y agricultores en segunda línea.
Les apoyan 18 aeronaves de lucha contra los incendios de distinto tipo que arrojan tanto agua como líquido retardante.
Además del de Gironda, que es con diferencia el más grande y preocupante, también hay grandes fuegos activos en Var, Las Landas y Córcega, entre otros territorios.
