Manifestantes libios irrumpen en empresa estatal de electricidad y amenazan con colapso

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Túnez, 28 jul (EFE).- Un grupo de manifestantes irrumpió este martes en la sede de la Compañía General de Electricidad de Libia, en Trípoli, y bloquearon parte del servicio, bajo la amenaza de un "colapso total", en medio de las protestas que comenzaron para exigir la salida del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) ante los continuos cortes de suministro y el estancamiento político.

Además, comenzaron a paralizar empresas petroleras estatales y prometieron que las acciones continuarán "hasta la caída del Gobierno que normaliza la corrupción", en referencia al GUN, que administra el oeste del país bajo la tutela del primer ministro Abdelhamid Dbeiba.

Estos actos cumplen con las órdenes de los líderes de un grupo popular organizado, después de que el pasado domingo y la víspera bloquearan los accesos a diversas instituciones gubernamentales, como el Ministerio de Relaciones Exteriores, así como a entidades bancarias y empresas de servicios.

Las protestas fueron convocadas a través de redes sociales y por el "boca a boca", pidiendo a los ciudadanos que se unieran a la "desobediencia civil", ante el "deterioro" de las condiciones de vida y el "estancamiento" del proceso político hacia la unificación del dividido país.

El bloqueo de instituciones y entidades públicas se extendieron más allá de la capital, explicó en un comunicado la compañía estatal de electricidad, que aseguró que "un grupo de personas irrumpió en el complejo de petróleo y gas Mellitah", a unos 90 kilómetros de Trípoli.

Tras entrar en las instalaciones, cerraron las líneas de gas "utilizadas para operar en las centrales eléctricas, lo que podría provocar un apagón total y el colapso de la red", señaló la empresa.

Ante el incremento de las acciones de protesta, el primer ministro Dbeiba ordenó a la Fuerza Armada intervenir para evitar más bloqueos y activar las operaciones que habían sido paralizadas, especialmente en las empresas petroleras y en la eléctrica nacional.

Según medios locales libios, han comenzado las operaciones para la reanudación del suministro de gas y electricidad "de manera gradual", así como las actividades de las petroleras.

El GUN anunció que "actuará con toda firmeza y de acuerdo con la ley ante cualquier intento que amenace la seguridad de las instalaciones estratégicas o interrumpa los servicios básicos para los ciudadanos".

Mientras, los movimientos populares insistieron en que "la desobediencia civil continuará hasta lograr el objetivo declarado de derrocar al Gobierno" y amenazaron con "dar pasos que puedan llevar al aumento de la tensión".

Desde 2014, tras las últimas elecciones legislativas, Libia está dividida institucionalmente, con el GUN al frente del oeste, mientras que el este está bajo la tutela del mariscal Jalifa Haftar.

La ONU y Estados Unidos buscan unificar el país magrebí con la celebración de unas elecciones que conduzcan al final de una crisis que comenzó en 2011, con el derrocamiento de Muamar Gadafi, y que se acentuó en años posteriores, pero los avances son lentos y escasos.