Los magistrados "se enfrentan a procesos de remoción por conductas que no constituían una falta disciplinaria según la legislación chilena", advirtió la experta en un comunicado, donde alertó de que el proceso no contempla la posibilidad de apelación.
Recordó que las normas internacionales garantizan ciertas protecciones para los jueces, como el principio de inamovilidad, con el fin de salvaguardar su capacidad para ejercer sus funciones de supervisión de manera independiente.
"Me preocupa que en este caso se esté utilizando la facultad extraordinaria de remoción para acallar el debate público a raíz de un escándalo relacionado con el uso indebido de las licencias médicas por parte de funcionarios públicos", afirmó la relatora.
Satterthwaite subrayó que Chile "debe encontrar formas más efectivas de fortalecer la confianza pública en el sistema judicial, y rechazar las medidas disciplinarias retroactivas y de alcance general".
