Según un comunicado oficial, la decisión de Caracas y Santiago tiene como objetivo "asegurar la protección y los servicios consulares en favor de sus connacionales que residen en ambos países hermanos".
Se trata del "inicio de una hoja de ruta" acordada por el Gobierno de Delcy Rodríguez y el del presidente chileno, José Antonio Kast, para "la normalización progresiva de sus relaciones bilaterales", señala el texto, publicado en redes sociales por el canciller venezolano, Félix Plasencia.
"Esta iniciativa conjunta se sustenta en los históricos lazos de amistad y solidaridad latinoamericana que han unido a Venezuela y Chile desde sus orígenes como repúblicas e inspiran sus esfuerzos conjuntos en favor del desarrollo y bienestar de nuestros pueblos y de nuestra región", expresa Caracas.
El Ejecutivo venezolano afirma que este proceso "se fundamentará en el diálogo constructivo, bajo los principios de respeto mutuo, de reciprocidad y el absoluto apego a las normas del derecho internacional".
El 29 de julio de 2024, el entonces Gobierno de Nicolás Maduro exigió a siete países, Chile entre ellos, el retiro inmediato de sus representantes en Venezuela, en rechazo a declaraciones sobre los comicios presidenciales del día anterior, en los que el chavista, hoy detenido en Estados Unidos, fue proclamado ganador por un organismo electoral controlado por el oficialismo que no publicó las pruebas.
Venezuela anuncia el proceso de reanudación una semana después de que el subsecretario del Interior chileno, Máximo Pavez, asegurara que el apoyo prestado por Santiago a Caracas tras el devastador doble terremoto del pasado 24 de junio permitió desarrollar una comunicación "más fluida" entre ambos países.
El Gobierno de Rodríguez también anunció recientemente un "proceso progresivo de reanudación integral de las relaciones" con Perú, rotas también hace dos años.
