Cai, miembro del Comité Permanente del Politburó, el máximo escalafón de poder de la formación, se reunió este lunes en la localidad con especialistas de distintos ámbitos, recogió anoche la agencia estatal Xinhua.
El despacho oficial no mencionó reuniones de la cúpula dirigente ni deliberaciones políticas, y se centró en el encuentro con expertos, una fórmula que en los últimos años se ha convertido en una de las pocas señales públicas asociadas al tradicional retiro de Beidaihe, cada vez menos visible en la cobertura oficial.
Beidaihe, situado en la provincia septentrional de Hebei y a unos 300 kilómetros de Pekín, fue instaurado por el exlíder Mao Zedong en 1953 como lugar de descanso estival para los máximos dirigentes chinos y durante décadas fue considerado un foro informal para discutir asuntos estratégicos lejos del escrutinio público.
Sin embargo, bajo el liderazgo del presidente chino y secretario general del PCCh, Xi Jinping, distintos analistas han señalado que la relevancia política atribuida a ese tipo de encuentros informales se ha reducido, en paralelo a una mayor centralización e institucionalización de la toma de decisiones dentro del PCCh.
Este año, el programa oficial de vacaciones para expertos tuvo como lema 'Avanzar en el XV Plan Quinquenal', aprobado el pasado marzo, y reunió a representantes de la investigación básica, tecnologías estratégicas, tecnologías clave y ciencias sociales.
Cai afirmó que el período 2026-2030 será una fase "crucial" para avanzar en la construcción de China como potencia educativa, tecnológica y de talento, y pidió a los expertos "hacer nuevas contribuciones a la modernización socialista".
La referencia enlaza con las prioridades fijadas por Pekín para el próximo plan quinquenal, en un momento en que China busca reforzar su autosuficiencia tecnológica ante las restricciones exteriores.
El gesto se produce además después de que el Politburó acordara convocar en octubre el quinto pleno del XX Comité Central del PCCh, una cita centrada en la disciplina interna de la formación.
Ese ciclo desembocará en el XXI Congreso del PCCh, previsto para el otoño de 2027, en el que se espera una renovación de los órganos dirigentes con la cuestión sucesoria todavía desdibujada en torno a Xi, que concentra la jefatura del partido, la presidencia del Estado y el mando del Ejército, sin que hasta ahora haya emergido una figura visible de relevo en la cúpula.
