Los ministros de Interior de la UE analizan este martes la crisis migratoria en Ceuta

Imagen sin descripción

Bruselas, 3 ago (EFE).- Los ministros de Interior de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) mantendrán mañana, martes, una reunión informal para analizar la crisis migratoria que estalló la pasada semana en la ciudad autónoma española de Ceuta, donde llegaron a ingresar más de 50.000 migrantes por mar y tierra procedentes de Marruecos.

El encuentro, previsto a las 10.00 hora local (08.00 GMT) y que se realizará por videoconferencia, cuenta con un solo punto en el orden del día, el análisis "de la situación actual en Ceuta", según se lee en un escueto anuncio por parte del Consejo de la UE, la institución que representa a los Veintisiete y que este semestre preside Irlanda.

Aunque al ser un encuentro informal no se espera ningún comunicado conjunto, fuentes diplomáticas informaron de que la presidencia irlandesa hará una breve valoración de la reunión, con el foco puesto en el ministro español, Fernando Grande-Marlaska, y la gestión de su Gobierno, que ha sido criticada por algunos miembros del club comunitario.

También el comisario europeo de Interior y Migraciones, el austríaco Magnus Brunner, ofrecerá una rueda de prensa en la que se informará de las conclusiones de la misma a su término, previsto para las 13.00 horas locales (11.00 horas GMT).

La reunión nace de una petición de 22 jefes de Estado y de Gobierno de la UE, liderados por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y la danesa, Mette Friedericksen, que reclamaron el pasado sábado a la Comisión Europea (CE) acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior.

"Esta reunión debería permitir una evaluación común de la situación y un acuerdo sobre una respuesta europea coordinada, que incluya la rápida movilización de los instrumentos de la UE disponibles y el apoyo necesario a España para restablecer el control efectivo de la frontera exterior de la Unión y evitar nuevos cruces incontrolados", señalaron los países firmantes.

A pesar de que en la misiva se expresa la "solidaridad" con España, destacaron que los países de la Unión no pueden permitir "cruces masivos incontrolados", la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas que generen la percepción de que la entrada ilegal en la Unión Europea es posible y que puede convertirse en una estancia legal.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó en otra misiva dirigida a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, su "profunda preocupación" por la reacción de algunos Gobiernos europeos.

A su juicio, "en el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal", por lo que, "dada la gravedad de la situación" el Gobierno de España solicitó la convocatoria, con carácter de urgencia, de esta reunión ministerial.

Von der Leyen respondió este lunes con un elogio a la "eficiente y eficaz" respuesta por parte de las autoridades de España y Marruecos, e insistió en dar una "respuesta europea común", unida y solidaria.

Según dijo, no se puede aceptar "ningún intento de utilizar la migración ilegal como medio para ejercer presión sobre ningún Estado miembro", pero consideró que, "a raíz de este incidente, queda claro que debemos hacer más para reforzar aún más nuestras fronteras en los puntos críticos, tanto mediante una vigilancia atenta como mediante el uso de barreras físicas cuando sea necesario".

Algunos de los ministros ya reaccionaron prácticamente en tiempo real a la situación en Ceuta, como el francés Laurent Nuñez, que dio instrucciones para "reforzar sin demora los controles en la frontera española", así como la activación la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo "controles exhaustivos".

Otros como la finlandesa Mari Rantanen pidieron directamente la exclusión de España del espacio Schengen, aunque el único país que finalmente ha establecido medidas ha sido Italia, con la suspensión temporal del acuerdo y la aplicación desde el 1 de agosto de controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos a ciudadanos no pertenecientes a la UE que procedan de España.

Ante esta situación, los ministros de Interior de los Veintisiete pondrán el foco en la búsqueda de soluciones a esta situación, así como el refuerzo de las fronteras exteriores de la UE ante una avalancha de migrantes que ha provocado la muerte en el mar de 88 personas.