Apagones en Cuba: "Sin luz, sin agua, sin gas... todo está mal" por la crisis energética

Personas hablan durante un apagón en una calle en La Habana (Cuba). Cuba sufre una crisis energética desde mediados de 2024.
Personas hablan durante un apagón en una calle en La Habana (Cuba). Cuba sufre una crisis energética desde mediados de 2024.Ernesto Mastrascusa

La Habana - Cuba inició agosto con un apagón parcial seguido de otros dos generales que han mantenido durante tres jornadas consecutivas a casi todo el país sin energía eléctrica, una situación de la cual se recupera paulatinamente este martes, pero que se repite cada vez con más frecuencia mientras aumenta el descontento social.

La crisis energética cubana se debe tanto a factores endógenos y exógenos. De un lado, la escasa capacidad de producción eléctrica del país, y, del otro, la presión estadounidense desde enero que no permite que la isla importe crudo o derivados, cuando precisa adquirir en el exterior alrededor de la mitad de sus necesidades energéticas.

Este martes, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que continúan las labores para el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional, que se encontraba “interconectado desde Pinar del Río (oeste de Cuba) hasta Holguín (oriente)”.

“Se continúa trabajando para lograr la incorporación de las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma (extremo oriental de la isla)”, indicó la UNE en redes sociales.

Sin embargo, los estragos de casi tres jornadas seguidas de apagón los describe claramente Yaremis Pérez, madre de una niña de siete meses y un varón de cuatro años, quien afirma que ha dormido con sus hijos en el pasillo de la casa.

“Yo la pasé mal”, señala esta joven habanera de 30 años del barrio de Marianao, y confirma que también permanecen “sin luz, sin agua y sin gas” para cocinar.

“Pero, ¿qué vamos a hacer?”, cuestionó Pérez a la vez que señalaba que “no se puede decir nada, hay que quedarse callado”, en referencia a que los cubanos no podían expresar libremente su sufrimiento diario.

Mientras esperaba en una fila en un banco para tratar de “sacar dinero, para comprar algo”, Pérez lamentaba resignada que “todo está mal” en el país caribeño.

Las largas colas en los bancos (estatales) también se han convertido en una imagen común, pues los prolongados apagones en Cuba que causan problemas para efectuar pagos a través de los canales digitales y han restringido aún más la extracción de efectivo.

El Banco Central de Cuba suspendió este julio los topes para cobros y pagos en efectivo que regían desde agosto de 2023 y limitaba a 5.000 pesos por operación, una restricción incluida entonces en la llamada “bancarización” y adoptada en un intento de contener el mercado informal y la falta de billetes.

Sin embargo, cada día los bancos de La Habana amanecen colmados de personas, especialmente ancianos, sin poder acceder a efectivo.

La situación energética ha escalado a máximos en los últimos meses en Cuba y lo habitual es que los apagones por falta de capacidad de generación superen las 20 horas seguidas en La Habana diariamente y hasta las 40 horas continuas en las demás provincias.

Cuba vive una profunda crisis energética desde mediados de 2024 y agravada este año por el bloqueo petrolero de Estados Unidos. La isla ha sufrido doce apagones generales en casi 24 meses, siete de ellos en lo que va de 2026.