El calor y la sequía avanzan la vendimia del champán al 12 de agosto, una fecha inédita

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París, 5 ago (EFE).- El calor de este verano, unido a la sequía que afecta a la práctica totalidad del territorio francés, va a avanzar la vendimia del champán este año a una fecha récord por su precocidad, el 12 de agosto, algo que no debería perjudicar a la calidad, que se espera "interesante".

"En la calidad, todo está por hacer", señaló este miércoles a EFE Sébastien Debuisson, miembro del Comité Champagne, que indicó que el resultado final dependerá del trabajo de la vendimia y de los procesos posteriores e hizo notar que con las condiciones climáticas del verano no hay enfermedades.

Precisamente para que la recogida de la uva se realice en las condiciones ideales de madurez y tener en cuenta el impacto del calor continuo, con cuatro olas de calor, se ha establecido el calendario de la vendimia a partir del 12 de agosto, y no desde el 15 de agosto, que era la fecha barajada inicialmente.

Eso se ha fijado a partir de los análisis de seguimiento que se llevan a cabo en 600 parcelas de toda la denominación de origen y que sirven para determinar el momento de la vendimia (que en conjunto se escalona a lo largo de dos a tres semanas) para cada uno de los 300 municipios y para las tres variedades.

"Será el año más precoz", subrayó Debuisson, que recordó que en los años 1980 las vendimias acostumbraban a ser en septiembre o en octubre, lo que pone en evidencia que "la viña es un testigo del cambio climático".

La sequía no va a reducir la cosecha, pero lo que sí la amputó en alrededor de un tercio fueron las heladas de la pasada primavera. En esas condiciones, se esperan recoger de media unos 7.000 kilos por hectárea.

En muchos otros sectores agrícolas, sin embargo, sí que se va a sentir y mucho la falta de agua, sobre todo teniendo en cuenta que, como destacó este miércoles el Ministerio de Agricultura en un comunicado, hay sequía en 98 de los 101 departamentos franceses, de los cuales 57 en situación de crisis con restricciones agua.

El ministerio ha activado una célula de crisis y ha pedido a las prefecturas que elaboren un diagnóstico de la situación particular en cada departamento porque de momento no hay cifras globales y cuando las haya se presentará un "plan de acompañamiento".

Un plan que ya se sabe que incluirá medidas de urgencia para la tesorería de las explotaciones, para la exoneración de cotizaciones sociales, de derogación de ciertas obligaciones y de ayudas para la vuelta a la producción de fincas particularmente afectadas.

A finales de julio, el departamento ya había indicado, tras mantener contactos con las aseguradoras para que estas avancen hasta un 80 % de las indemnizaciones a los agricultores por los daños.

Las federaciones de ganaderos de bovinos de carne y de leche, de ovinos y de caprinos lanzaron un llamamiento al Gobierno para que haga una evaluación de las pérdidas en los pastos, "quemados" por la sequía, para poder ser indemnizados y comprar alimento para los animales de cara al invierno.

Además, la ministra de Agricultura, Annie Genevard, ha pedido a la Comisión Europea que sea flexible en la aplicación de las obligaciones de la Política Agraria Común (PAC), sobre todo en lo que respecta a la rotación de cultivos y a la cobertura de las tierras donde no se ha podido sembrar o donde lo que se sembró no ha crecido por falta de agua.