El sismo se produjo a una profundidad de 10 kilómetros, según los datos del USGS, y hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales. Se desconoce por el momento si el movimiento telúrico ha deparado una alerta de tsunami por parte de las autoridades locales.
Se calcula que en torno a 2 millones de personas viven en la isla de Flores, cuya capital, Ende (90.000 habitantes), se situá en la costa meridional, la opuesta a donde se registró el seismo.
Indonesia se encuentra en el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas.
El archipiélago, formado por más de 17.000 islas, registra con frecuencia terremotos de gran magnitud.
