Detectan 580 nuevas hectáreas afectadas por minería en la Amazonía de Ecuador desde 2025

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Quito, 18 ago (EFE).- Un estudio de la Fundación EcoCiencia y Amazon Conservation difundido este martes determinó que la actividad minera afectó a 2.321 hectáreas entre 2017 y marzo de 2026 en cinco zonas de la provincia amazónica de Napo, en Ecuador, de las que 580 hectáreas corresponden a nueva minería detectada durante 2025 y el primer trimestre de este año.

El análisis, realizado en el marco del proyecto Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP), analizó con imágenes satelitales algunas zonas de los municipios de Tena y Carlos Julio Arosemena Tola, en concreto los ríos Jatunyacu, Anzu y Huambuno; el corredor Puní-Cotona-Arajuno; y una zona a orillas del río Napo.

El río Anzu concentra la mayor superficie afectada, con 806 hectáreas hasta marzo de 2026, de las cuales aproximadamente el 13 % se encuentra fuera del catastro minero, mientras que en el Jatunyacu se contabilizaron 561 hectáreas.

En Huambuno se registraron otras 674 hectáreas, aproximadamente un 23 % de ellas fuera del catastro minero.

El informe destaca también la expansión registrada en el corredor Puní-Cotona-Arajuno, donde la superficie afectada pasó de 112 hectáreas hasta enero de 2024 a 234 en marzo de 2026 y donde el 99 % de la actividad minera identificada se encuentra fuera de las áreas concesionadas.

También identificó una nueva zona de expansión a orillas del río Napo, donde el área afectada pasó de seis hectáreas a 47 en marzo de este año, de las cuales el 94 % se encuentra fuera de las áreas registradas en el catastro minero.

En esta última zona, el monitoreo detectó tanto minería artesanal como operaciones de mayor escala que utilizan maquinaria especializada.

Además, cabe destacar que Napo uno de los focos de los operativos desplegados por las Fuerzas Armadas de Ecuador contra la minería ilegal, una actividad que el Gobierno ha vinculado con estructuras de delincuencia organizada.

Ante estos resultados, las organizaciones plantearon reforzar el monitoreo y control de la cuenca del río Napo mediante imágenes satelitales, drones, operativos periódicos y vigilancia comunitaria.