Las compras a Kazajistán fueron realizadas por Black Sea Petroleum, empresa que opera la refinería de Kulevo, en el Mar Negro, incluida en el 21º paquete de sanciones de la UE.
Según la prensa local, Black Sea Petroleum se comprometió de dejar de utilizar crudo ruso para finales de agosto, adquiriendo como alternativa el de Kazajistán y Libia.
De este modo, si la refinería deja de procesar curdo ruso antes del 25 de enero de 2027, cuando entra en vigor la sanción impuesta a raíz del inicio de la guerra de Ucrania, la UE no sancionaría la instalación georgiana.
En julio, el servicio de estadísticas Gruzstat cifra en 87.400 toneladas de petróleo por valor de 36,4 millones de dólares lo importado desde Rusia.
"La eficacia de las instituciones estatales georgianas queda demostrada por el hecho de que, hasta la fecha, no se ha registrado ni un solo caso de evasión de las sanciones de la UE en territorio georgiano", señaló el Ministerio de Exteriores de Georgia en julio después de expresar su pesar por la inclusión de Kulevi en las últimas sanciones contra Rusia.
La refinería de Kulevi tiene una capacidad anual de procesamiento de 1,2 millones de toneladas de petróleo.
