"En cuanto a la situación en Irán, expresé mi gran aprecio por los esfuerzos de Turquía para desempeñar un papel mediador. También señalé que Japón tiene la intención de colaborar estrechamente con la comunidad internacional, incluida Turquía, y de explorar persistentemente todas las vías diplomáticas posibles", detalló la mandataria en una breve rueda de prensa.
Ambos responsables trataron además la situación en el estrecho de Ormuz, y coincidieron en la importancia de garantizar una navegación libre y segura y "exenta de costes adicionales u obstáculos".
El estratégico paso de Ormuz, por donde antes del conflicto circulaba buena parte del petróleo y el gas natural que importa Asia, se ha convertido en uno de los focos del conflicto y continúa bloqueado ante el estancamiento de las negociaciones para poner fin a la guerra.
A comienzos de semana expiró el plazo de 60 días para alcanzar la paz contemplado en el memorando de entendimiento que Estados Unidos e Irán firmaron el pasado 17 de junio y que establecía, entre otras cuestiones, el fin de las hostilidades y la reapertura de Ormuz.
Teherán insiste en que no reabrirá la importante vía marítima hasta que EE.UU. cumpla con los compromisos adquiridos en el memorando y se niega a negociar hasta entonces, al menos en público, con un tono de desafío ante Washington.
Mientras, el presidente estadounidense, Donald Trump, oscila entre las amenazas militares tras una campaña de ataques de 12 días en julio y las presiones económicas por las que parece optar ahora para debilitar a la República Islámica.
