"Irak luchó contra el Estado Islámico en nombre de la región y del mundo, y es justo que reciba una parte de las exportaciones de petróleo crudo proporcional a su población y reservas petrolíferas", afirmó durante una sesión de diálogo celebrada en la Octava Conferencia de Diálogo de Bagdad, organizada por el Instituto Iraquí para el Diálogo en la capital.
El petróleo constituye una prioridad para Bagdad después de que la guerra entre Irán y Estados Unidos, además del bloqueo del estrecho de Ormuz, hayan reducido drásticamente las exportaciones iraquíes.
Irak, segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), informó a principios de agosto de que sus exportaciones habían caído entre un 50 % y un 56 % desde el comienzo de la guerra el 28 de febrero.
La producción ronda actualmente los 2,7 millones de barriles diarios y las exportaciones se sitúan entre 1,5 y 1,7 millones, frente a los 3,4 millones de barriles diarios que se exportaban por Ormuz antes de la guerra.
Ante esta situación, Al Zaidi ordenó el pasado lunes a las compañías petroleras operar "las 24 horas del día" para elevar la producción y pidió acelerar la rehabilitación de oleoductos, desarrollar infraestructuras energéticas y ampliar las rutas de exportación.
El Gobierno también trabaja en alternativas a Ormuz, entre ellas el desarrollo de un posible corredor de exportación hacia Áqaba, en la costa jordana del mar Rojo, y ha buscado la participación de empresas internacionales para comercializar el crudo.
"Se está trabajando para expandir las exportaciones de petróleo a través del puerto turco de Ceyhan, y también se está trabajando para exportar a través de Banias y Aqaba, y para aumentar la cuota de exportación de Irak a través de la OPEP, ya que buscamos alcanzar entre 8 y 10 millones de barriles por día en un plazo de 6 años", agregó en su intervención.
Al Zaidi aseguró que Irak dispone de las oportunidades, los recursos y la voluntad necesarios para superar sus actuales desafíos y añadió que no aspira a permanecer en el poder: se ha comprometido, dijo, a no presentarse a un segundo mandato y confió en que sus programas de reforma den frutos para los futuros Gobiernos.
