La exsecretaria de Trabajo de Trump bebía en el trabajo y malversó fondos, según informe

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Washington, 4 sep (EFE).- Una investigación interna del Departamento de Trabajo de Estados Unidos reveló que la exsecretaria Lori Chavez-DeRemer, cesada por el presidente Donald Trump el pasado abril, bebía alcohol en su oficina, malversó fondos públicos y ordenaba a miembros de su personal realizar tareas personales en su nombre.

El informe, divulgado este viernes por medios como la cadena CNN y el diario The Washington Post, señala también que Chavez-DeRemer aceptó regalos costosos sin notificarlos debidamente, pagó viajes personales con dinero público y mantuvo una relación inapropiada con un supervisor de su equipo de seguridad.

Chavez-DeRemer, quien fue la única hispana en el gabinete de Trump, asumió el cargo al inicio del segundo mandato del republicano y lo abandonó el pasado 20 de abril, tras poco más de un año en el puesto, en medio de una investigación de la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo a raíz de una denuncia interna.

La investigación concluye que la secretaria impuso un ambiente de trabajo "tóxico, intimidante y humillante" en el Departamento de Trabajo y encontró un "patrón recurrente" de viajes privados que eran presentados como parte de su agenda oficial.

En uno de los casos citados por el informe, Chavez-DeRemer ordenó a una asistente utilizar un vehículo oficial para desplazarse hasta su casa y "tender la ropa, limpiar y organizar sus vestidos, zapatos y bolsos".

El informe señala asimismo que bebía con frecuencia durante la jornada laboral y que ordenaba a miembros de su personal comprarle alcohol.

Su esposo, Shawn DeRemer, también enfrentó acusaciones de agresión sexual y, según The New York Times, se le prohibió el acceso a la sede de la agencia, aunque la investigación penal en su contra fue archivada.

Tras la salida de Chavez-DeRemer del Departamento de Trabajo, Keith Sonderling fue nombrado secretario interino.