La organización denunció en una nota de prensa que estos accidentes han ocurrido "de manera continua desde hace varios meses, en el marco de la reciente reactivación de las actividades petroleras" en el lugar.
El director general de la Fundación Azul Ambientalistas en Zulia, Yohan Flores, exigió a la petrolera estatal PDVSA tomar correctivos e impedir que esto siga ocurriendo.
"La comisión para la recuperación del Lago de Maracaibo, designada en el 2023, nunca rindió cuentas y hoy tenemos un lago cada día más contaminado", advirtió el activista, citado en la nota, en referencia a un equipo nombrado por el entonces presidente Nicolás Maduro.
La ONG señaló que la propagación de hidrocarburos tiene "graves consecuencias en la dinámica social y productiva" de la costa oriental, entre ellas en las familias que dependen de la pesca artesanal, las cuales "enfrentan la pérdida de jornadas de trabajo, el deterioro de sus redes y el daño continuo a las embarcaciones por la acumulación de crudo".
La organización no gubernamental criticó el "silencio institucional", al asegurar que, hasta la fecha, PDVSA "no ha emitido un pronunciamiento oficial ni ha implementado planes de contingencia para la recolección del material contaminante o el sellado de las fugas".
Venezuela, que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, ha vivido este año un resurgimiento de su industria de los hidrocarburos en medio de una estrecha colaboración con Estados Unidos tras la captura de Maduro por parte de este país el pasado enero.
Las autoridades venezolanas aseguran que se han suscrito decenas de acuerdos energéticos, entre ellos el gran convenio con EE.UU. para explotar una quinta parte de las reservas de crudo del país suramericano.
