En declaraciones a la radio RTL, Moulin dijo que la medida contravendría los tratados europeos, podría generar inflación y elevar los costes de financiación del Estado, sin reducir el déficit presupuestario.
Según el gobernador, una cancelación de deuda de este tipo podría incluso poner en riesgo la permanencia de Francia en la zona euro.
En la misma línea, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, avisó la víspera que cancelar la deuda francesa en manos del BCE constituiría una "violación pura del tratado" de la Unión Europea.
Estas declaraciones se producen mientras el rendimiento del bono francés a 10 años ronda el 4,44 %, su nivel más alto desde 2008, y la prima frente al bono alemán se sitúa cerca de 94 puntos básicos, un máximo desde 2012.
