La decisión fue tomada luego de que el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Edson Fachin, solicitase el levantamiento del secreto del expediente en cuestión, con el objetivo de permitir el libre acceso de la información a todos los miembros de la alta corte.
En un oficio remitido a Mendonça, la Presidencia del tribunal fundamentó el requerimiento ante la proximidad de la sesión extraordinaria convocada para dentro de cinco días, en la que se debatirán cuestiones del expediente.
Asimismo, se le pide que envíe a la Presidencia y a los despachos de los demás jueces la totalidad de las investigaciones en un disco rígido.
La medida dispone que solo se mantengan en secreto aquellas diligencias policiales o judiciales en curso cuya efectividad, como allanamientos u órdenes de detención, dependa estrictamente del factor sorpresa.
Aunque en Brasil el presidente del tribunal no ejerce autoridad jerárquica sobre los demás magistrados en sus decisiones judiciales, lo que dejaba en manos de Mendonça la potestad de decidir, el relator optó finalmente por atender el requerimiento y liberar el acceso a los documentos de la causa.
La petición se produce a las puertas de la sesión extraordinaria programada para el próximo martes, cuando el pleno del STF analizará el informe de la Policía Federal que identificó conversaciones entre el magistrado Alexandre de Moraes y el banquero encarcelado Daniel Vorcaro, propietario del Master.
En dicha sesión, los ministros decidirán si se abre una investigación formal contra el propio juez.
La Corte Suprema del país sudamericano se colocó en el ojo de la tormenta hace una semana, cuando el propio Mendonça desclasificó el informe policial que mostró la proximidad entre De Moraes y Vorcaro.
En mensajes encontrados en el celular del banquero, este le pide al juez información sobre las operaciones policiales en curso en su contra, así como ayuda para tratar de retrasarlas.
En respuesta a esta acción, De Moraes solicitó que se investigara a Mendonça por abuso de poder y citó un informe policial sin valor probatorio.
Estos movimientos coinciden con la postura expresada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien defendió este mismo jueves en una entrevista que se abran las investigaciones.
En declaraciones al canal SBT, Lula también cargó contra las "filtraciones selectivas" de jueces, algo que, según él, arrastra un "sesgo político" y causa un "perjuicio a la política" y a la "credibilidad" de la Corte Suprema.
Todo esto ocurre a menos de un mes de las elecciones presidenciales, en las que Lula busca un cuarto mandato no consecutivo frente a un abanico de candidatos de derecha.
Entre ellos se encuentra el senador Flávio Bolsonaro, el más convocante de la oposición, quien se ubica a siete puntos del líder progresista en las intenciones de voto para la primera vuelta, según las últimas encuestas.
