Taiwán condena a dos hombres por crear una red vinculada al Partido Comunista Chino

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Pekín, 11 sep (EFE).- El Tribunal Superior de Taiwán condenó a penas de diez años y seis meses y cinco años de cárcel a dos taiwaneses por desarrollar una organización vinculada a las estructuras de 'frente unido' del Partido Comunista chino (PCCh), informó la agencia de noticias CNA.

El empresario Cheng Ming-chia recibió la pena más alta por unas actividades que el tribunal consideró continuadas, mientras que el exfuncionario del Ejecutivo taiwanés Hu Peng-nien fue sentenciado a cinco años de prisión, de acuerdo con el fallo, emitido este jueves y que todavía puede ser recurrido.

Según el tribunal, entre 2021 y 2025 Cheng ayudó a funcionarios chinos a acercarse a posibles objetivos en Taiwán, proporcionando información de contacto y organizando reuniones en China, que reclama la soberanía de la isla.

Cheng consiguió reclutar a Hu como posible colaborador, mientras que otro intento de captación no prosperó. Por su parte, Hu trató entre 2021 y 2024 de incorporar a tres personas mediante métodos similares, aunque ninguna aceptó, por lo que fue condenado por un delito de intento de desarrollo de una organización.

El tribunal señaló que ambos actuaron siguiendo instrucciones de personal vinculado al 'frente unido' del PCCh, una red de organismos y organizaciones destinada a ampliar la influencia política de Pekín dentro y fuera de China.

Hu también introdujo en Taiwán un dispositivo de comunicaciones suministrado por las autoridades chinas y posteriormente lo entregó a otra persona, una conducta que, según la corte, contribuyó de manera significativa a las actividades de esas estructuras.

La Fiscalía Superior de Taiwán había procesado a ambos en enero por presunta violación de la Ley de Seguridad Nacional.

Según aquella acusación, Cheng, que se trasladó a la provincia suroriental china de Cantón en 2008 para desarrollar actividades empresariales, se vinculó posteriormente con organizaciones juveniles asociadas al PCCh y con entidades del 'frente unido', antes de poner en contacto a Hu con un funcionario chino encargado de asuntos taiwaneses.

Los fiscales sostenían que Hu buscó captar a militares en activo y retirados, figuras políticas, responsables locales, antiguos funcionarios y contratistas de Defensa para obtener información de carácter militar y datos sobre el funcionamiento de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Cheng negó los cargos durante la investigación y el juicio, mientras Hu los admitió, según CNA.

Ambos permanecen detenidos desde septiembre de 2025, cuando las autoridades taiwanesas llevaron a cabo una serie de registros vinculados al caso.

Taiwán ha reforzado en los últimos años las medidas contra lo que define como operaciones de "infiltración" y espionaje de Pekín, en un contexto de creciente tensión entre ambas partes del estrecho.