"Entre una falda larga y una corta, yo las prefiero siempre sin falda", respondió esta mañana el exmilitar a una periodista del canal Sky TG24 que le preguntaba por la polémica de la semana, y que recibió su ocurrencia televisada con un 'va bene' y una sonrisa un tanto incómoda.
La polvareda se levantó durante el fin de semana cuando Tajani, ministro de Exteriores y vicepresidente, comparó en un acto público a los distintos partidos de derechas con mujeres, abogando por elegir a "la más fiable" y "con la falda más larga".
Su ocurrencia revelaba una de las pugnas que centrarán la futura campaña electoral hasta las generales de 2027: el pulso entre la derecha 'institucional' representada por la coalición de Giorgia Meloni y la nueva e irreverente ultraderecha del general Vannacci, 'Futuro Nacional', disparada hasta el 8 % del voto en los sondeos.
Es a este enfrentamiento derechista al que aludía Tajani, aunque de forma velada, escondiendo su comparación 'entre derechas' detrás de un consejo a su hijo sobre qué mujer elegir (o a quién votar).
Su comentario llenó enseguida las redes sociales de 'memes' que mostraban al responsable de la diplomacia italiana con faldas, minifaldas y tutús, mientras su jefa le defendía y justificaba.
"Simplemente fue una frase que le salió mal. No le daría tanta importancia", aligeró Meloni, precisamente la primera mujer al frente del Gobierno italiano en la historia republicana del país (y que, a pesar de ello, ha preferido dejar la nomenclatura de su cargo, primer ministro, en masculino).
Pero, por si quedaban dudas, el ministro ha optado por pedir disculpas públicamente ante los medios desde Nueva York, defendiendo que él "jamás" ha pretendido ofender a las mujeres.
Sin embargo, cuando el vendaval parecía menguar, Vannacci, el mismo que ha prometido instaurar un 'patriarcado mediterráneo' si gana las elecciones, ha aprovechado la controversia para volver a la primera plana de los medios -y a la caza de votantes- con otra de sus chanzas machistas.
Lo primero ha sido decir por televisión que prefiere a las mujeres "sin falda" para, después, subrayar que su intención era responder con "ligereza" a una pregunta periodística del mismo tono.
"No soy un mojigato y no me avergüenza lo que digo. Las mujeres no se definen por una prenda de vestir. Adoro a las mujeres como un regalo del universo; son el único ser que puede dar la vida y yo me inclino ante ellas", ha aseverado el general.
Su burla ha sido criticada -aunque tampoco mucho- tanto por la izquierda opositora como por una parte de la derecha en el Gobierno que ve cómo, poco a poco, el exgeneral les gana terreno en las encuestas, sobre todo la Liga del también vicepresidente Matteo Salvini.
"Hace falta respeto, no vulgaridad. A un personaje político no se le puede perdonar semejante herejía declarada públicamente, sobre todo cuando detrás de una falsa broma se esconde una concepción de la mujer considerada exclusivamente desde el punto de vista sexual", ha criticado la portavoz y senadora 'leguista', Erika Stefani.
La izquierda opositora, por su parte, le ha dedicado perlas como "troglodita nacional", "populista", "machista delirante" o personaje "retrocedido al estado animal".
Aunque el ultraderechista, muy seguramente, no se ofenderá... pues un día más ha logrado copar la atención mediática, en pleno salto hacia las elecciones generales del próximo año.
