El Parlamento lituano, o Seimas, votó por 99 votos a favor, 13 en contra y cinco abstenciones por iniciar el proceso de derogación del artículo 137 de la Constitución lituana, que establece que "no podrá haber armas de destrucción masiva ni bases militares extranjeras en el territorio de la República de Lituania".
Según la legislación lituana, para modificar la Constitución se requieren dos votaciones, con tres meses de diferencia entre ellas, con al menos 94 de los 141 diputados del Seimas a favor del cambio.
La primera votación sobre la aprobación de la enmienda a la Constitución está prevista para el 6 de octubre, y la definitiva, para el 12 de enero próximo, según informó la televisión pública lituana en base a declaraciones del presidente del Seimas, Juozas Olekas.
Los votos este martes con los que la enmienda queda incluida en la agenda del Seimas muestran ya que la modificación cuenta con más apoyos de los necesarios para su aprobación.
La votación fue precedida de una debate en el que participaron diputados de todo el espectro político lituano.
El polémico diputado Remigijus Žemaitaitis, del partido de derecha populista Amanecer de Nemunas, en la oposición, argumentó que no es necesario modificar la Constitución porque Lituania está bajo la protección nuclear de la OTAN incluso si la prohibición de estacionamiento está en vigor, y añadió que cualquier cambio constitucional debería realizarse mediante referéndum.
En tanto, Laurynas Kasčiūnas, presidente del opositor partido conservador Unión de la Patria y exministro de Defensa durante varios meses en 2024, afirmó que la disuasión nuclear ha demostrado su eficacia durante la Guerra Fría y que también funcionaría frente a Rusia, especialmente si Lituania se muestra dispuesta a acoger armas nucleares aliadas en su territorio.
"Si no se cuenta con eso, no se obtiene todo el valor de la disuasión ni se dispone de una estrategia de seguridad propia", declaró ante el Seimas.
Kasčiūnas también destacó, en la misma línea que Viktorija Čmilytė-Nielsen, diputada del opositor Movimiento Liberal, que Lituania es el único país miembro de la OTAN que aplica una prohibición estricta y absoluta a las armas de destrucción masiva.
"La brutal guerra de Rusia contra Ucrania, así como las agresiones anteriores, han obligado a la OTAN a reforzar considerablemente sus defensas. Y el objetivo de la disuasión es que el agresor no tenga el deseo ni la tentación de atacar a uno u otro país. Lituania no puede quedarse menos protegida que los países vecinos o que nuestros demás aliados", declaró Čmilytė-Nielsen.
Los otros dos Estados bálticos -Letonia y Estonia-, no cuentan con prohibiciones explícitas sobre el estacionamiento de armas nucleares aliadas.
Estonia declaró el año pasado que estaría dispuesta a acoger en su territorio aviones de combate británicos F-35 con capacidad nuclear.
