Los dudosos partes de guerra de Putin confunden a los rusos

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Moscú, 22 sep (EFE).- Los rusos, que dieron el domingo al Kremlin un mandato electoral para continuar la guerra, no saben si están ganando o perdiendo en Ucrania. Y es que los partes del presidente ruso, Vladímir Putin, sobre las conquistas territoriales en el Donbás no dejan de ser desmentidos una y otra vez por Ucrania, Occidente y los propios blogueros militares rusos.

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Los medios rusos ya no saben qué hacer cada vez que Putin se pone el uniforme y comienza a desglosar una lista de topónimos ucranianos capturados. En ocasiones, es el propio Estado Mayor ruso quien corrige al comandante supremo.

Las cuentas del jefe del Kremlin han agotado la paciencia hasta del emisario de EE.UU., Jared Kushner, quien en su última reunión le espetó a Putin -según The New York Times-, cuando éste le dijo que Moscú tomaría pronto Donetsk: "Con todo el respeto, usted nos dijo exactamente lo mismo hace un año".

"¿Cuáles son las opciones de que en un año nosotros volvamos aquí y usted repita lo mismo? ¿No será mejor que no perdamos todo un año?", añadió Kushner, yerno de Donald Trump.

Según el Instituto de Estudio de la Guerra (ISW), si los rusos continúan este ritmo de avance -124 kilómetros cuadrados en agosto- no tomarán el Donbás hasta 2032.

Putin anunció hace dos semanas la toma de la estratégica ciudad de Sviatoguirsk, crucial para el asalto desde el norte hacia Sloviansk, el principal bastión ucraniano en el Donbás junto a la plaza fuerte de Kramatorsk. Los expertos no cabían en sí de asombro, ya que las posiciones de las tropas rusas se encontraban en ese momento a varios kilómetros de ese punto del frente.

Seguidamente, el general ucraniano Andrii Biletski grabó un vídeo en esa misma localidad caminando por sus calles sin casco, situación que fue después corroborada por los propios blogueros oficialistas rusos.

Estos pusieron el grito en el cielo, aunque no se ponen de acuerdo en si la cuestión es que el jefe del Estado es desinformado por el generalato, o que él mismo induce a los rusos al error para ocultar la falta de éxitos en el campo de batalla.

"No ganaremos esta guerra si no solucionamos el problema de los partes de guerra", aseguró indignado uno de los blogueros más populares, Yuri Podoliaka.

Putin añadió ufano que las tropas rusas se encontraban a "sólo" 12 kilómetros de la capital homónima de la región ucraniana de Sumi, cuando hace unos meses habló de 10,5 kilómetros.

El Ministerio de Defensa ruso contribuyó más al error al afirmar durante la campaña para las elecciones legislativas del pasado fin de semana que sus tropas estaban "limpiando" tanto Sviatoguirsk como Limán, la puerta hacia Sloviansk.

"En Krasni Limán (como es conocido en Rusia) y Sviatigorsk continúa la limpia de los barrios residenciales de solitarios soldados del ejército ucraniano", informó.

Moscú informó también de la conquista de 5.300 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano y más de 220 localidades en lo que va de año, además de anunciar el martes que ha cercado el importante bastión de Dobropilia.

Limán está marcado en rojo por el Estado Mayor ruso desde 2014, ya que ha cambiado de manos en varias ocasiones. Con todo, los rusos han sido incapaces de tomarla hasta ahora.

De hecho, según numerosos expertos, los ucranianos han logrado hacerse con el control del conocido como Saliente de Limán, operación secreta en la que Kiev habría recuperado hasta 200 kilómetros cuadrados.

En estos momentos se desconoce si los ucranianos tienen opciones de cruzar el río Zherebets, una importante frontera natural, pero, sea como sea, el hecho de que los rusos no puedan rodear Limán no sólo obstaculiza el avance a Sloviansk, sino también la ofensiva contra Izium, en la vecina Járkov.

Biletski explicó la pasada semana que la conocida como Operación Vivaldi continúa, en su intento de evitar que las tropas rusas rodeen desde el norte, el este y el sur la inexpugnable fortaleza ucraniana en el norte de Donetsk.

"La situación en Limán es alarmante", admitió Rybar, el bloguero ruso con más seguidores.

Tras la visita de sus emisarios a Moscú y Kiev, Estados Unidos aseguró que desea la reanudación de las negociaciones tripartitas, asunto que abordarán mañana miércoles en Nueva York los jefes de la diplomacia de ambos países, el ruso Serguéi Lavrov y el estadounidense Marco Rubio. Para ello, Washington ya tiene una herramienta de presión.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que había pedido a Putin el cese de la guerra en su última conversación telefónica, ratificó la ley de sanciones que permite imponer aranceles de hasta el 100 % a países que compren hidrocarburos rusos, como China e India.

Además, el Departamento de Estado aprobó un paquete de asistencia militar de casi 2.700 millones de dólares, que permitirá el suministro a Kiev de armamento antiáereo.